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Faro de Vigo

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Inserción laboral y mucha práctica, tras el éxito de FP

En quince años se ha disparado la matrícula en los ciclos ordinarios casi un 40%, mientras que el Bachillerato perdió un 4% de alumnos

Aula del ciclo superior de Informática del IES de Teis, en Vigo. MARTA G. BREA

Algún día se contará que hubo un tiempo en la que la Formación Profesional se consideraba un plan B frente al Bachillerato. Pero de ser el patito feo de la clase ha pasado a que las empresas casi se rifen a sus alumnos, al menos en algunos ciclos. Lo saben bien en el IES de Teis, en donde, desde que ha arrancado el curso, han recibido ya ofertas de 34 compañías en busca de trabajadores de la familia de informática y una quincena de ellas solo en lo que va de 2022, como cuenta Adelina Cobo, jefa del departamento de Formación y Orientación Laboral y una de las encargadas de la bolsa de trabajo que sirve de plataforma de mediación entre compañías y posibles candidatos. No es de extrañar que para acceder a algunas titulaciones haya enormes listas de espera y comiencen a subir las notas. En su caso, si más plazas tuvieran, más se ocuparían, comenta la también docente.

Es solo un ejemplo de la demanda que experimenta una formación que capacita como técnico o técnico superior. Aunque ciertas “reticencias” quedan en algunos casos, concede Cobo, la vía de FP ha ido ganando terreno y prestigio en la comunidad, como demuestra que la matrícula se ha disparado más de un 37 por ciento respecto a quince años atrás y contando únicamente los ciclos ordinarios. Según las estimaciones publicadas por la Consellería de Educación para este curso, son 42.732 estudiantes los que se forman en estas modalidades, cuando en 2006/07 apenas superaban los 31.100. En cambio, en ese tiempo han menguado un 4,2 por ciento quienes optan al título de Bachiller. El dato de este curso, también estimación, cifra los inscritos en 33.002.

Las razones del éxito

Profesores que han experimentado el bum de cerca coinciden en que la tendencia está ahí y aluden sobre todo a dos factores tras el éxito de unos estudios que en los próximos años recibirán todavía un mayor impulso en Galicia a través de un plan estratégico que se traducirá en 900 millones de inversión. El principal, destacan, es la inserción laboral –hace pocos días se conocía el dato más reciente, que refrenda su percepción: un 83% de media–, pero también el cómo estos estudios se enfocan a la práctica desde el minuto uno y permiten a quienes los eligen salir listos para trabajar o posibilitan el poder reciclarse para “mejorar” en una profesión.

Lo explica Isaac Rincón, quien imparte el curso de especialización en Inteligencia Artificial y Big Data en el IES de Teis, un tipo de formación complementaria y de reciente factura pensada a modo casi de máster tras los ciclos para dar respuesta a las necesidades más actuales de las empresas, que no cesan de quejarse de las dificultades para cubrir puestos especializados en el sector de las TIC. Lo ratifica Rincón: “En este momento hay poca gente en paro en informática y a las empresas les cuesta encontrar candidatos. A veces llaman pidiendo gente para contratos, pero no tenemos a nadie disponible”.

El incidir en la práctica constituye otro de los puntos fuertes de estos estudios, no solo para atraer aspirantes, sino para convencer a sus posibles empleadores de sus capacidades. “Todas las empresas buscan trabajadores de la rama de Informática. ¿Qué les da alguien que viene de FP frente a alguien que procede de la universidad? La FP es mucho más práctica. En la universidad se da mucha más teoría. Se enseña a hacer muchas cosas, pero pocas concretas, y cuando el trabajador llega a la empresa tiene el potencial de hacer cosas, pero no sabe nada. En cambio, en FP llegas a tu puesto de trabajo y empiezas a rebajar. Además, los estudiantes hacen prácticas obligatorias”, alega Rincón. De hecho, en “muchos” casos son un billete al contrato, ya que la firma sabe “cómo funciona” el trabajador.

Aulas "a tope"

Adelina Cobo comparte con su compañero el por qué del auge de la FP, que llena las aulas del IES de Teis “a tope”: índice de colocación y una formación “más práctica” que, tal vez, apunta, en la universidad. Además, un tercer factor contribuye a explicar el éxito de estos estudios, una faceta vinculada principalmente al alumnado más mayor que opta, más allá de los ciclos ordinarios, por la formación modular. “En muchos casos hay un reciclaje profesional. Lo notamos en la familia de Informática. Hay mucha gente en el turno de tarde que ya está trabajando, pero hoy por hoy precisas la informática para casi todo”, indica Cobo.

Respecto a la inserción, pone el ejemplo del curso de especialización en Big Data, cuyos estudiantes están “muy demandados”, lo que ha provocado una desbandada entre quienes asisten a la formación, pero tampoco les va mal a quienes eligen la familia de Peluquería y Estética. “Llevamos quince ofertas de imagen personal y casi la mitad son para spas, donde estamos notando un incremento desde enero”, señala. Habla de “buenas expectativas”, que espera que se traduzcan en hechos: “Las empresas nos están diciendo que no consiguen cubrir la demanda que tienen de servicios. Eso significa que la economía se está recuperando y que la gente piensa en salir de vacaciones, en cuidarse”. A veces, añade, las compañías incluso optan por las prácticas para que no se les escapen los empleados.

El sector turístico aguanta

De recuperación económica habla también Roi Álvarez, profesor en el IES Manuel Antonio, donde imparte clase en el ciclo superior de Gestión de Alojamientos Turísticos, quien explica que la demanda no ha decaído: “Siempre tuvimos buena matrícula en todos los ciclos de turismo y hostelería y, aunque pensamos que el coronavirus, que afectó mucho al sector, haría descender la matrícula en ciclos como los de Agencias de Viajes o Guías Turísticos, la demanda se mantuvo y tenemos alumnado muy motivado”.

También para Álvarez la principal “motivación” en FP son las “buenas perspectivas laborales” y alude además a cómo un elevado porcentaje de estudiantes sigue en la empresa tras acabar las prácticas obligatorias. “Para mí el debate FP versus Bachillerato está superado. Se trata más bien de tener las cosas claras: si tienes claro que quieres ser guía turístico, te vas al ciclo porque en dos años puedes habilitarte directamente como tal, con un pasaporte directo a tu profesión. Después podrás hacer una titulación superior, pero ya tienes algo para acceder al mundo laboral muy rápido y muy joven”. Comparte con los otros docentes consultados “la ventaja” de contar con una formación “mucho más específica” que en las facultades y además, añade, a los alumnos les encantan las prácticas.

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