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Faro de Vigo

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Cuenta atrás para las autovías de peaje: los coches antiguos pagarán más

El Gobierno acelera el proceso para cobrar por el pago en las vías de alta capacidad

Una autovía. GONZALO NUÑEZ

Diez días. Es lo que resta para que comience la cuenta atrás que finalizará en 2024 con la implantación de peajes en todas las autopistas y autovías de la red estatal. La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, presentará el anteproyecto de ley de Movilidad Sostenible en el Consejo de Ministros del próximo 1 de febrero. A continuación, diseñará el “plan de peajes” gubernamental. El Ejecutivo tiene prisa por dos motivos. Primero, porque necesita cumplir el compromiso que adquirió con la Unión Europea (UE) para recibir fondos COVID: cuadrar las cuentas y ajustar el objetivo de déficit con nuevos impuestos. Y segundo, porque pretende separar todo lo posible en el tiempo la tramitación del cobro por uso en todas las vías de alta capacidad de los comicios de 2023 para así aminorar el “coste electoral”. La idea del Gobierno de Pedro Sánchez es tenerlo todo listo para implantar los peajes en las autovías de inmediato si gana las elecciones.

El dinero recaudado se destinará a mantener la extensa red de alta capacidad española y a tapar el “agujero” existente de casi 8.000 millones en la conservación de las carreteras estatales. Pero a esta cantidad hay que añadir el déficit generado por la reversión de varias autopistas, que ronda los 1.000 millones al año por la pérdida de recaudación fiscal y al aumento del gasto de conservación.

Está por determinar qué sistema de pago será el que se implante en España. Se decidirá “en los próximos meses”. El Gobierno se ha limitado a prometer que será “progresivo y homogéneo” para evitar agravios entre territorios. “Equidad territorial, seguridad vial y sostenibilidad ambiental” son los objetivos señalados por la ministra, a los que añade “el criterio europeo de quien contamina paga”. Traducido: los coches antiguos, los más contaminantes, pagarán más. No se tendrán en cuenta criterios sociales, solo ambientales, aunque también el Gobierno ha apuntado en alguna ocasión que no se cobraría peaje a los ciudadanos que necesiten transitar por autovías por motivos de trabajo o cualquier otra necesidad.

Autopistas de europa Hugo Barreiro

El Ejecutivo asegura que su intención es implantar una tasa simbólica, que podría situarse en torno al céntimo por kilómetro para los vehículos más modernos. Calcula que con la generalización del pago en las autovías podría recaudar unos 1.500 millones de euros extra al año, aunque la patronal de la construcción y las concesionarias de peajes, Seopan, eleva esa cifra hasta más allá de los 12.000 millones pues ha llegado a proponer tasas de hasta 9 céntimos por kilómetro.

Ante esta cuestión, la Xunta ha exigido una tarifa plana y no un coste por kilómetro porque ello penalizaría a las comunidades periféricas y lastraría su competitividad.

Tipos de sistema de pago

En cuanto al sistema de pago, básicamente, en Europa se aplican tres fórmulas: el pago por uso (peajes), las viñetas temporales (tarifas planas) y la gratuidad de las vías de alta capacidad y su mantenimiento a través de las cuentas estatales o regionales (como ocurre ahora en España). Al margen de tasas puntuales en algunos puentes y puertos de montaña, hasta dieciséis naciones europeas mantienen todas sus autopistas y autovías libres de pago para los turismos; entre ellas, Alemania, Países Bajos, Bélgica y los países nórdicos, excepto Noruega.

En otro bloque de diecisiete naciones, entre las que figuran España, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido y Grecia, al menos una parte de las vías de alta capacidad son de pago. Y diez estados europeos, entre ellos Suiza, Austria, Hungría, Rumanía y Bulgaria, han implantado la viñeta (adhesivo similar al de la ITV que se coloca en el parabrisas), que permite utilizar libremente las autopistas durante un período de tiempo. No hay barreras ni taquillas: un sistema de cámaras capta la matrícula de los vehículos y verifica si la viñeta está al día.

Este último sistema es el que parece gozar de más posibilidades de ser implantado en España a partir de 2024, al menos en un primer momento. La viñeta es una tarifa temporal que varía en función del tipo de vehículo. Existen enormes diferencias en el precio de unos países a otros. La viñeta estatal húngara (hay también pases regionales y por condados) es la más cara del continente: los turismos pagaban el año pasado 11,88 euros por diez días de uso, 16,22 por un mes y 145,72 por trece meses.

La viñeta más barata de Europa es la de Rumanía: 3 euros por una semana, 7 por un mes, 13 por tres meses y 28 por un año (precios de 2021). También funcionan con viñeta países como Suiza (44 euros por 13 meses) y Austria (90 euros por un año). En Montenegro la viñeta es en realidad un “impuesto ecológico”, que los residentes pagan al matricular su vehículo y que los visitantes deben adquirir para entrar en el país por 10 euros.

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