La nueva etapa en el PSdeG quedó formalizada ayer con la toma de control protagonizada por su secretario xeral, Valentín González Formoso, del grupo parlamentario, del que relevó como portavoz no solo a Gonzalo Caballero, su antecesor y rival en las primarias, sino al respeto de viceportavoces. A los diputados les exigió “ser la correa de transmisión de esta nueva dirección gallega del PSOE y, sobre todo, de las inquietudes de la ciudadanía gallega”.

Formoso acudió ayer al Parlamento para reunirse con los 14 diputados de su grupo, la misma cifra que la pasada legislatura pese a la desaparición de En Marea. Acompañado de José Manuel Lage y María Barral, dos de sus puntales en la ejecutiva, formalizó el relevo inherente a la nueva etapa, con el cese de Caballero como portavoz en la Cámara, puesto en el que será sustituido por el lucense Luis Álvarez.

Además, ejercerán de viceportavoces Julio Torrado y Leticia Gallega, electos por Pontevedra, y Begoña Rodríguez Rumbo, de A Coruña. Quedan apartados de esos puestos los gonzalistas Pablo Arangüena y Paloma Castro. La nueva dirección del grupo parlamentario se completa con Patricia Otero, de Lugo, y Carmen Dacosta y Juan Carlos Rivera, por Ourense.

El también presidente de la diputación de A Coruña indicó ante la prensa que aunque “por respeto al grupo” y con intención de “hacer piña”, participará en alguna actividad del grupo parlamentario, su intención es tener contacto con la sociedad gallega “en la calle”. “Donde se puede tener una interlocución clara con la gente es en la calle; en los puertos, en las fábricas, en las universidades...”, alegó Formoso, que apuesta por un PSdeG más pegado a la gente, un mensaje similar al planteado por Caballero cuando en 2016 llegó a la dirección socialista.

Formoso instó a los suyos a hacer borrón y cuenta nueva y “no perder el tiempo” con cuestiones personales e internas del partido, una vez superadas las primarias. Este mensaje, matizó, “no quiere decir que no se tengan en cuenta a las personas o sus aspiraciones”, pero reclamó centrar toda la atención en el nuevo proyecto del PSdeG.

Por su parte, Luis Álvarez se mostró “muy honrado” ante una “responsabilidad importantísima” como portavoz parlamentario. “A partir de este momento se inicia una nueva etapa”, resumió, sobre los cambios en el funcionamiento de su grupo, reclamando dejar a un lado las cuestiones internas del partido para primar las iniciativas de carácter político orientadas a mejorar la vida de los gallegos: “Eso es para lo que estamos aquí y para lo que nos presentamos a las elecciones”, insistió antes de asegurar que los diputados trabajarán con “toda la lealtad” al partido y se alejarán de dinámicas internas porque “lo importante” en esta nueva etapa serán “las iniciativas que traslada el grupo y no qué personas componen ese grupo”. El grupo estará “perfectamente engrasado y coordinado” con la ejecutiva.

Caballero, ¿candidato?

Al cierre de esta edición no había trascendido aún el nuevo reparto de áreas entre los parlamentarios ni qué tareas se encomendarán a Gonzalo Caballero, que deseó éxitos a la nueva dirección del partido y dejó en el aire la posibilidad de optar a las primarias para ser candidato a la presidencia de la Xunta en las próximas elecciones autonómicas de 2024. “No confirmo ni descarto”, respondió sobre esa cuestión. “Esa no es mi prioridad a día de hoy”, añadió.

El exlíder de los socialistas mantendrá su escaño y su actividad. “Seguiré a pie de calle, que es como hago política y como voy a seguir haciendo”, relató ante la prensa una hora después de que finalizase la intervención de Formoso.

En todo caso, informa Efe, bajará el ritmo de su agenda después de cuatro años en los que dedicó “el cien por cien” de su vida “al partido, al Parlamento y a los gallegos”, por lo que agradecerá “liberar un 30 por ciento” de ese tiempo para dedicarlo a su familia.

Pacto en el PSOE de Lugo

Por otra parte, los aspirantes a liderar el PSOE provincial de Lugo han cerrado un acuerdo para presentar una candidatura única en el proceso de renovación de la dirección, que estará liderada por el presidente de la Diputación, José Tomé, quien será el nuevo secretario xeral en la provincia.

El pacto, firmado en presencia de Formoso, contempla que el alcalde de Castroverde, Xosé María Arias, ocupe un puesto de “máxima relevancia” como es la vicesecretaría xeral.