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Faro de Vigo

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Menos dependientes en residencias y más ayudas para cuidarlos en casa

Una cuidadora ayuda a una mujer mayor dependiente. | // XOÁN ÁLVAREZ

Gobierno y comunidades activaron a mediados del pasado año un plan de choque para desatascar la atención a la dependencia. Las medidas puestas en marcha en Galicia permitieron rebajar un 18 por ciento la lista de espera. Sin embargo, la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales advierte que se ha quedado por debajo del objetivo previsto que consistía en reducir un 26 por ciento los dependientes que aguardan por una prestación.

En la comunidad gallega los gallegos atendidos superan los 65.000, lo que supone un incremento del 4 por ciento en el último año. La pandemia, sin embargo, ha hecho mella en las residencias. Es la única prestación que pierde beneficiarios. En dos años los dependientes ingresados en centros de mayores cayeron un 15 por ciento. Por el contrario, se han incrementado las prestaciones económicas, en concreto, las ayudas para pagarse un cuidador familiar, que suben casi un 17 por ciento respecto a 2019.

La disminución de dependientes internos en residencias se explica, por un lado, en la mortalidad registrada en estos centros durante las primeras olas de la pandemia. A esto se sumaron las reticencias de algunas familias a ingresar a sus mayores en estos centros por miedo al COVID. Por otro lado, dentro del plan de choque para reducir la lista de espera en dependencia la Consellería de Política Social ofreció una prestación económica a 5.000 dependientes en lista de espera mientras aguardan a que quede libre una plaza en una residencia o centro de día o se pueden beneficiar de ayuda a domicilio.

En espera

De esta manera, en Galicia los dependientes que aún están aguardando a recibir algún tipo de prestación se han rebajado a 4.018. Son solo el 5,8 por ciento del total de gallegos que tienen derecho a una ayuda. Este porcentaje sitúa a la comunidad, como la tercera autonomía con menor lista de espera de España, solo por detrás de Castilla y León y Castilla-La Mancha.

El Plan de Choque del Gobierno preveía que a finales de 2021 se habría rebajado en 60.000 el número de dependientes en lista de espera, es decir un 26 por ciento menos. La Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales denunció ayer que la “burocracia” ha impedido llegar al objetivo previsto pues se rebajó el número de dependientes “en el limbo” en solo 38.800. Y culpa concretamente a tres comunidades donde incluso creció el número de personas pendientes de recibir una prestación: son Canarias (con un 23,1 por ciento más), La Rioja (con un 16,4 por ciento de incremento) y Cataluña (con un 7 por ciento más).

Además apuntan que esto sucede incluso cuando hay dependientes que fallecen mientras esperan a ser atendidos. En el caso de Galicia en el último año murieron 478 gallegos con dependencia. De ellos, 74 ni siquiera habían sido valorados y a otros 404 se le había reconocido el derecho a una prestación pero todavía no la recibían.

Las comunidades que más redujeron su lista de espera en el último año fueron Cantabria (64,9 por ciento), Madrid (62,9 por ciento) y Aragón (42 por ciento). Galicia ocupó el séptimo lugar con mayor rebaja de los dependientes que aguardan por una prestación.

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