Reducir la frecuentación a urgencias usando los hospitales de día de referencia es uno de los mecanismos que valora la Sociedade Galega de Medicina Interna (Sogami), de la que fue presidente el doctor Emilio Casariego, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Lucus Augusti de Lugo, dentro del proyecto lanzado por la Xunta de que los internistas y geriatras actúen como enlaces entre residencias de ancianos y hospitales.

“Esa medida favorece tanto a los pacientes, ya que se evitan deterioros en su estado de salud, como a los servicios de urgencias, porque en muchas ocasiones los pacientes mayores acuden con patologías crónicas descompensadas, que podrían verse en otros sitios de forma más eficaz”, explica detalladamente Casariego.

El proyecto que planteó el presidente de la Xunta de que geriatras e internistas actuasen como enlaces entre residencias de ancianos ha sido bien recibido por el colectivo, que lo ve “un buena idea que se debería de extender a otras instituciones donde conviven pacientes con problemas médicos complejos, como centros para personas discapacitadas, con daño cerebral...” Y aseguran que en los centros de mayores “conviven muchas personas con múltiples patologías crónicas” –un 30% de las personas de 70 años tienen cuatro enfermedades recurrentes simultáneamente–y “son frágiles, con tendencia a la discapacidad y a precisar atenciones médicas frecuentes”, abundan.

“Hace falta que exista un médico acostumbrado –como el especialista en Medicina Interna– a manejar estos problemas múltiples, con enfermedades descompensadas, polifarmacia, a los que se añaden enfermedades agudas...”, indica Casariego.

Usar los recursos del hospital de día para valoraciones diagnósticas, tratamientos cortos o nuevos estudios programados –lo que sería más cómodo para el paciente mayor y más rápido– es otra de las propuestas. También plantean utilizar fórmulas ya ensayadas como la “sectarización”; esto es, que los internistas o geriatras de un servicio dependan de uno o más centros de su área de salud. “De esta forma se podrían formar uno o más equipos para controlar siempre a los mismos pacientes y, actualmente, esto puede hacerse ya sin desplazamientos físicos, ya que esto puede apoyarse compartiendo la historia clínica electrónica, con telemedicina, telemonitorización o usando videoconferencia, sin necesidad de una valoración presencial estricta.

“Es positivo para los pacientes y también para el sistema, ya que la atención es más ordenada y eficaz”, concluyen desde la Sogami.