La demanda de productos a los bancos de alimentos en Galicia crece, a pesar de la mejora económica. Las entidades no tienen “miedo” al desabastecimiento en estas fechas, pero apelan a continuar con las donaciones para garantizar el suministro durante el año próximo, según informa Europa Press.

En el caso de Ourense, su presidente, Cecilio Santalices, apunta que en los tres primeros trimestres de este año han repartido 694.313 kilos de alimentos, tras haber conseguido, por diferentes vías, un total de 740.451.

“En esta semana hemos acabado de hacer entrega a las entidades de toda la provincia de un gran lote de alimentos no perecederos”, cita también sobre el trabajo que desarrollan y que incluye la recogida de productos perecederos, frescos y congelados a través de las aportaciones de empresas e instituciones.

“Cuando finalicen estas fechas, sabremos la cuantía del stock con el que comenzaremos el año 2022”, explica Santalices, que avanza que les harán falta “donaciones y colaboraciones” para productos de primera necesidad, como leche, galletas, azúcar, cacao, aceite, conservas de pescado y alimentos infantiles.

“Este año la Gran Recogida ha sido, a nivel general en toda España, mucho más baja la participación, sobre un 40% menos en relación al año 2020”, asume.

En la misma línea, el presidente del Banco de Alimentos de Vigo, Iván Martínez, reconoce que la Gran Recogida no ha tenido “el éxito” que pensaban, pero asegura que están “tranquilos” al tener recursos disponibles.

Por su parte, la presidenta del Banco de Alimentos de A Coruña, Conchi Rey, destaca que la demanda sube por la pérdida de ingresos en negro. “Las entidades demandan cada vez más alimentos porque hay gente que antes percibía 300 o 400 euros, procedentes de actividades de la economía sumergida, que ahora no tiene”, destaca.