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Faro de Vigo

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Un déficit acumulado de 160 millones en la financiación de las universidades gallegas

Primer día en el actual curso en el campus de Pontevedra. | // GUSTAVO SANTOS

Con prudencia en sus cálculos, el Consello de Contas, el órgano fiscalizador de las cuentas de las instituciones públicas de la comunidad autónoma, ha cifrado en casi 160 millones de euros el déficit de financiación de las universidades gallegas con respecto a la media nacional para el periodo 2010-2017. Este sería el dinero que tendrían que recibir adicionalmente durante esos ochos años para ponerse al mismo nivel de recursos que el resto de los campus españoles.

En el año 2009, los fondos asignados a las universidades gallegas eran prácticamente los mismos que en el conjunto de España: unos 9.000 euros por alumno. Pero a partir de ahí, da comienzo la brecha, “con una caída de los recursos de las universidades gallegas superior a la media nacional”.

Esta dinámica de descenso de sus ingresos de hasta el 20% ocasionada por la crisis económica de entonces se produjo en toda España, solo que en Galicia fue más acusada, llegando a 2017 con un nivel de recursos inferior en un 12% a la situación anterior a la doble recesión, mientras que en el Estado se quedó en el 10%.

Pero el principal motivo del “peor comportamiento” en los ingresos de las universidades gallegas, a juicio del Consello de Contas, está muy claro. Fue la congelación por parte de la Xunta de los precios de las matrículas, que contrastó con las “subidas relevantes en muchas comunidades autónomas”, que llevó a que se registraran diferencias en las tasas de más de 500 euros por estudiante durante varios ejercicios.

Rutas divergentes

Debido a esta circunstancia, la estructura de la financiación universitaria comenzó a diferenciarse cada vez más entre el caso gallego y el resto de España. Así, sostiene el Consello de Contas, mientras en Galicia los fondos autonómicos representaban el 88% de los ingresos de los campus y la aportación de las matrículas, el 12%, en España, partiendo de esa misma distribución en el año 2009, el reparto fue mudando, a raíz del incremento de los precios de las tasas, hasta llegar al 20% de ingresos procedentes de la matriculación de alumnos.

Pese a que las transferencias de la Xunta aumentaron durante el periodo 2010-2017 y su evolución fue mejor que la media nacional, resultaron insuficientes para compensar los ingresos dejados de percibir por la congelación de las matrículas, de ahí que el sistema universitario gallego perdiera peso con respecto al español dado que en las demás comunidades sí se subieron las tasas y las universidades obtuvieron más fondos.

Política de la Xunta

“La política de la Xunta en materia de financiación universitaria se basó en no incrementar los precios públicos de las matrículas”, dice el Consello de Contas, que añade que aunque los fondos aportados desde los presupuestos autonómicos fueron mayores en Galicia que en la media estatal, este incremento de la aportación no se hizo con el “nivel suficiente para que no perdieran financiación global en términos comparados con la media de las universidades españolas”, y de ahí que se abriera la brecha.

“Podemos cuantificar ese diferencial de financiación del sistema universitario gallego para el periodo 2010-2017 en 159,8 millones de euros, que sería el incremento que tendrían que haber experimentado las transferencias de la Xunta para que la evolución de la financiación fuera equivalente a la media de las universidades españolas”, concluye el órgano fiscalizador.

La Xunta ha reivindicado durante años su política de congelar las tasas como medida de ahorro a las familias y para el próximo curso repetirán el mismo precio, pero en todo el Estado, ya que así lo ha decidido el Gobierno central.

Reducción del alumnado

Los cálculos que hace el Consello de Contas sobre la brecha en la financiación universitaria tienen además en cuenta la reducción del alumnado en Galicia, que ha sido mucho más intensa que en el resto de España. Entre 2009 y 2017 en el conjunto del Estado descendió un 6%, pero en la comunidad gallega fue el 20%.

Pero tomando como referencia el año 1999, la radiografía es más exacta. En España el número de estudiantes en las universidades públicas bajó un 20%, mientras que en el sistema gallego la merma llegó al 40%. “Como causa principal de estas dinámicas se sitúa la pérdida de población en edad universitaria, que en Galicia fue mucho más acusada que en España”, precisa el órgano fiscalizador.

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