Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Xunta acusa a Costas de “bloquear” obras de saneamiento y arriesgar fondos europeos

Obras de saneamiento en el concello de Vilanova. IÑAKI ABELLA

La baja ejecución de las inversiones para saneamiento y depuración podría hacer perder a Galicia fondos europeos y la Xunta señala un culpable. La Consellería de Infraestruturas acusa a la Dirección General de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, de “bloquear años y años” la tramitación de este tipo de obras “poniendo en riesgo” las ayudas de la UE. Desde el departamento de Ethel Vázquez se ha trasladado ya al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, en varias ocasiones la “urgencia” de resolver algunos de estos proyectos cuyas tramitaciones llegan a “extremos incomprensibles”.

En su última misiva la Xunta remitió un informe al ministerio sobre los retrasos que acumulan las obras de saneamiento planificadas en Cabanas y Vilanova, que si no están terminadas en el primer semestre de 2023 se quedarán fuera de las ayudas de la UE. “Se llega al extremo de que los servicios provinciales de Costas aplican criterios distintos a los que aplican los servicios centrales, lo que hace que Augas de Galicia ya no sepa a veces a qué atenerse y se pierda un tiempo muy valioso para la ejecución de soluciones ambientales para las rías y se pongan en riesgo los fondos europeos”, denuncian desde Infraestruturas.

Según el último balance de ejecución de los fondos FEDER correspondientes al periodo 2014-2020, solo se han gastado el 36 por ciento de las ayudas destinadas al capítulo medioambiental, en las que se enmarcan las obras de saneamiento y depuración. Quedan 112 millones pendientes de ejecutar.

La Consellería de Infraestruturas insiste en que son infraestructuras “complejas” que suelen ir acompañadas de una tramitación larga: estudios previos, redacción de los proyectos, evaluaciones de impacto ambiental...

Además el departamento de Ethel Vázquez recuerda que las obras que Augas de Galicia ejecuta con financiación europea son infraestructuras de competencia municipal o supramunicipal. Es decir, para poder ejecutarse las obras los concellos deben realizar una serie de trámites “que no siempre desempeñan con la diligencia debida” y que, en otras ocasiones, se encuentran con complicaciones. Así, los ayuntamientos tienen que poner los terrenos a disposición, someter el proyecto a información pública, aprobarlo en pleno, asumir el compromiso de hacerse cargo después de las infraestructuras...

Apunta también a la falta de “diligencia” en la tramitación de algunos concellos

Sin embargo, la Xunta pone el acento en que el principal obstáculo en la ejecución de las inversiones para saneamiento y depuración es la Dirección General de Costas. Cuando la infraestructura que se proyecta afecta a dominio público marítimo terrestre hay que pedir autorización al Ministerio de Transición Ecológica y es aquí, según la Xunta, cuando empiezan los problemas.

“Se complica de manera excesiva el ya de por sí complejo proceso de tramitación de este tipo de obras”, denuncia Infraestruturas. Ocurrió así con el saneamiento de la ría de Pontevedra, especialmente, en el caso del emisario submarino de la ría, “que tardó años en tramitarse y requirió un sinfin de informes”, según la Xunta, así como el saneamiento de Celeiro y el nuevo emisario de Viveiro. “Es un sinsentido”, se queja el Ejecutivo gallego.

Entre los proyectos que están ahora mismo pendientes de la autorización de Costas está la mejora del sistema de saneamiento de Vilanova de Arousa, con un presupuesto de 3,8 millones de euros. Infraestruturas explica que se renovarán los colectores, situados en dominio público marítimo terrestre, siguiendo el mismo trazado de los actuales e incluso reduciendo la afectación a la primera línea de costa.

El proyecto está redactado y visado. La obra se financia con cargo a fondos FEDER y si no se finaliza antes de junio de 2023 se perderán las ayudas.

Pese a que Augas de Galicia remitió el proyecto a Costas en noviembre de 2019 no fue hasta el pasado mes de septiembre cuando el proyecto llegó denegado al tiempo que pedía una modificación del trazado de los colectores para que hubiera una menor afectación del dominio público marítimo.

En el caso del saneamiento en el concello coruñés de Cabanas, todavía siguen pendientes de la autorización de Costas tras solicitarla en 2018. Mientras no se resuelve, la Xunta avisa que hay “alivios” al mar, afectando negativamente al medio ambiente, la actividad marisquera y el turismo.

Compartir el artículo

stats