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Faro de Vigo

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Galicia, en el podio en graduados en ESO

Estudiantes en un instituto. | // IÑAKI ABELLA

El real decreto que marca las nuevas reglas para evaluar a los estudiantes no universitarios y que decide en qué condiciones pasan de curso y con qué requisitos consiguen el título ha suscitado críticas entre padres, colectivos de profesores y la Administración autonómica gallega, que la semana pasada buscaba una forma de, al menos, poder homologar los criterios para orientar a los equipos docentes en sus decisiones, una vez que la promoción e incluso la titulación, en casos como la etapa de secundaria, deja de estar condicionada por un número determinado de materias suspensas. Con todo, Galicia, que ha optado por exigir una media mínima de un 5 para evitar la repetición, es de las comunidades que, números en mano, menos notarán la aplicación de una normativa más laxa con el esfuerzo, como cuestionaban desde la Xunta o sindicatos educativos como Anpe.

Porque los últimos datos recopilados en torno al rendimiento académico de sus estudiantes muestran cómo la cifra de alumnado que al finalizar la ESO es propuesta para recibir el título de graduado en la ESO supone una tasa bruta del 87,9 por ciento en relación a la población en edad teórica de finalizar dicho nivel educativo, si bien las chicas, en línea con otros indicadores que miden el desempeño, le sacan mucha ventaja a sus compañeros de pupitre varones (92,3% frente a 83,7%). El dato marca un hito histórico en la evolución de secundaria en la comunidad, en una tendencia similar a lo que ocurre en el conjunto del Estado, donde, no obstante, esa tasa bruta es inferior, al situarse, con casi cuatro puntos menos, en un 84 por ciento.

Máximo histórico

Ese 87,9% no solo es el mejor número de la serie histórica en Galicia desde que se implantaron en la comunidad las enseñanzas de la ESO como tales, lo mismo que sucede al analizar la cifra estatal, sino que también convierte a la comunidad en la tercera donde un mayor porcentaje de alumnos logra hacerse con el título en el tiempo en teoría estipulado para conseguirlo, lo que implica que las repeticiones no lastran a los estudiantes y consiguen cerrar los libros de ESO en tiempo y forma. Solo dos autonomías registran una tasa bruta de población que finaliza ESO más elevada: Asturias, con un 89, 8 por ciento, y País Vasco, con un 88,9 por ciento.

Bachillerato

Hay que tener en cuenta que ese máximo histórico, como señalan desde el Ministerio de Educación en su informe sobre rendimiento académico, se da en el curso 2019/20, un curso que fue, recuerdan desde el departamento que dirige Pilar Alegría, “excepcional” para la evaluación, promoción y consecución de las titulaciones. Gobierno y comunidades acordaron abrir la mano y el resultado fueron los porcentajes más elevados en Galicia de alumnos que pasaron de curso tanto en secundaria como en Bachillerato. De hecho, ese año tan especial casi puede verse como un ensayo de la nueva normativa de titulación visada por el Ejecutivo central, ya que entonces se pactó con las autonomías permitir pasar de curso al margen de suspensos. Galicia lo aceptó, aunque matizó en Bachillerato.

Precisamente en esta etapa también se ha alcanzado el máximo de la serie en la tasa bruta de población que finaliza los estudios en España y en Galicia. En el caso de Galicia, se llegó en 2019/20 a un 72%, once puntos más que en España, y solo Asturias registra un dato superior al gallego (73,1%).

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