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Conciliar en masculino (no es) singular

Más de 2.100 hombres gallegos reducen su jornada laboral para favorecer la corresponsabilidad familiar

Ángel González y Ana Couñago, con sus hijos. | // FARO

“¿Un día normal en mi vida? Es correr, desde que me levanto”, asegura el diseñador gráfico redondelano Ángel González Amoedo.

En el hogar que ha formado con la profesora Ana Couñago son, casi siempre, cinco a comer. Y eso que el pequeño, de 3 años, va al ‘cole’ en el que trabaja su madre y eso favorece entradas y salidas.

Pero hay dos hermanos más, de 7 y 12 años.

La familia de Ángel González, con sus tres hijos.

La familia de Ángel González, con sus tres hijos. Fdv

Así que la agenda a veces es un sudoku de tareas desde que Ángel atraviesa la AP-9 para llegar a Vigo a las 8 de la mañana hasta las 2, que remata su jornada laboral y empieza la otra: comidas, limpieza y recordar a qué extraescolar tendrá que llevar a su hijo, o los juguetes del parque del otro.

No menos que para ella, pero de forma distinta.

Ángel es uno de los más de dos millares de gallegos que se beneficiaron de ayudas para la conciliación de trabajadores con reducción de jornada en Galicia –dirigida a hombres prioritariamente, para fomentar la corresponsabilidad, y a familias monomarentales–, con el objetivo de que el hecho de conciliar no recaiga de forma exclusiva en la mujer y lograr un equilibrio en las responsabilidades familiares.

Desde que se puso en marcha y hasta el pasado año (de 2009 a 2020), la Xunta concedió ayudas en el marco de esta convocatoria a 2.859 familias: 2.143 para reducción de jornada de hombres y 716 de mujeres en las circunstancias ya citadas.

“Tengo tres hijos y mi mujer tiene una discapacidad; o pagábamos por el cuidado de los niños, o dejaba el trabajo... Así que solicité una reducción de jornada del 25% y en la empresa se lo tomaron bien. Entendieron que era por mi familia. Y, aunque profesionalmente me perjudique en el salario, gano calidad de vida: estoy con mis hijos y mi mujer y ayudo a mi suegra, que se quedó viuda”, explica este padre de 44 años, que desde hace tres se beneficia de esta subvención de la consellería de Emprego e Igualdade. Es cierto que sus padres, en buena forma aún, tejen redes de ayuda así como la familia materna. Y Ana puede ser profesora a tiempo completo. Así que, aunque el próximo año ya excederá los años que puede conseguir la ayuda, Ángel ha decidido (si puede) continuar a media jornada. La otra media, seguirá trabajando para su casa.

La familia que integran Almudena, los pequeños Eloi y Noé y Alberto Coello, vecinos de A Cañiza.

Algo similar le ocurrió a Alberto Coello y Almudena. Ambos trabajaban en Vigo, él como administrativo en una empresa de telecomunicaciones y ella, en una autoescuela. Ambos tenían horario partido y la llegada del primero de sus hijos supuso un revulsivo para esta pareja de A Cañiza. “Yo casi no veía a mi pequeño, Eloi. Siempre he estado muy comprometido con los niños y también mi mujer, que a veces salía llorando de trabajar porque al llegar a casa, él ya estaba dormido”, recuerda.

Después de pedir reducir su jornada para que “el niño no estuviera todo el día en la guardería”, tuvo conocimiento de esta subvención. Su empresa era más proclive a las medidas de conciliación, así que él no se lo pensó. “La ayuda supone un gran impulso; un alivio económico importante”, reconoce este padre de 32 años. Haber perdido unos 100 euros en la nómina de cada mes compensa, aseguran. “Vemos crecer a nuestros hijos”.

Y en este tiempo, además de otro en la familia, Noé, también han alumbrado una tienda local en la que Almudena trabaja de autónoma.

La cuantía de estas ayudas, que oscilan entre los 1.700 euros y los 3.700 euros, se calcula en función del porcentaje de la reducción de jornada –lo mínimo es del 12,5%– y su duración como máximo son 8 meses subvencionables. También influye el número de hijos e hijas a cargo de la persona solicitante.

La Xunta tiene previsto reforzar la partida que se dedica a esta dotación, hasta alcanzar los 581.249 euros en 2022 –6.000 euros más que el anterior, en el que también se había ampliado un 27% la partida–.

Desde la consellería de Emprego e Igualdade explican que pueden ser beneficiarias de estas ayudas hombres, como titulares de unidades monoparentales o dentro de una pareja y también mujeres titulares de familias monomarentales o de parejas formadas por el mismo sexo, hasta que los hijos cumplan 3 años –12 si este tiene alguna discapacidad– y siempre que se acojan a una reducción de jornada laboral para cuidarles.

El estudio “Conciliación, cuidados, malestar personal y con la pareja en la pandemia”, realizado por Sociología de la UNED para la Unión de Asociaciones Familiares acaba de revelar que el 62% de los padres que trabajan a tiempo completo creen que durante la pandemia se ocuparon igual de los hijos que las madres –que también trabajan a jornada completa–; pero solo el 37% de las mujeres opinaban lo mismo. Es decir, la percepción de la corresponsabilidad en pareja respecto de las tareas del hogar y de cuidados de los hijos es (muy) diferente.

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