La Xunta ampliará a tres años el plazo, inicialmente fijado en uno, para que los propietarios de edificios de más de 50 años de antigüedad lleven a cabo el informe de evaluación obligatorio, bautizado como la ITV de los inmuebles, por su analogía con la revisión de los vehículos a motor.

Así figura en la modificación del decreto aprobado en abril por el Ejecutivo gallego, que desde ayer quedó en período de exposición pública durante los próximos 15 días de cara a recabar las alegaciones de los interesados.

De este modo, la Xunta cambia el decreto aprobado hace medio año para ampliar a tres años el plazo previsto para que los inmuebles de más de 50 años pasen este informe sobre su estado y que mide, a modo de la inspección a la que deben someterse periódicamente los vehículos, parámetros como conservación, accesibilidad o eficiencia energética.

Según explicó la administración autonómica, esta modificación responde a las “dificultades” detectadas en los últimos meses “para conseguir los acuerdos de las comunidades de propietarios necesarios para proceder a la elaboración y posterior presentación de dicho informe”.

Esto, continúa la Xunta, se debe a “las limitaciones establecidas” para celebrar juntas vecinales “a raíz” de la pandemia, lo que, según la Xunta, “está afectando a la posibilidad de cumplir con el plazo límite de un año inicialmente establecido”.

Concellos

Por lo tanto, el Gobierno autonómico sostiene que la ampliación a los tres años para la realización de las evaluaciones se produce “en respuesta a la demanda trasladada por algunos ayuntamientos y colectivos” al Instituto Galego de Vivenda e Solo.

La Xunta establece con esta modificación un plazo máximo dentro del cual los concellos deberán fijar un calendario específico y gradual para la tramitación de estos informes “en función del número y de la antigüedad de los edificios como de sus propios medios y necesidades”.