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Faro de Vigo

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Crecen las personas que necesitan el bono para comida, pese a la mejora económica: 56.000

Recogida de alimentos en un supermercado de Vigo, el pasado año Marta G. Brea

Cuando la Nochevieja dé entrada a 2022, miles de gallegos en riesgo de exclusión social se quedarán sin el bono de la Xunta para comprar alimentos, que tras varias prórrogas finaliza el 31 de diciembre.

Los beneficiarios de la tarjeta monedero aumentan en 6.000 en dos meses | La ayuda supone hasta 300 euros al mes, pero su vigencia finaliza este ejercicio | Política Social estudia prorrogarla

A pesar de la mejora económica y de empleo, con un verano de recuperación para sectores como el hostelero, el número de gallegos que necesitan esa tarjeta monedero de hasta 300 euros mensuales para comprar comida y productos de higiene sigue aumentando y suma ya 56.000 beneficiarios desde su puesta en marcha en julio de año pasado. Por ello, la Consellería de Política Social estudia prorrogar la medida a partir del año próximo.

La pandemia de COVID-19 golpeó la economía mundial, pero con especial virulencia en el sector servicios. Bares cerrados durante el confinamiento, limitaciones de aforo, el ocio nocturno exigiendo salvavidas... La llegada de la vacunación mejoró la coyuntura y redujo los contagios, a pesar del crecimiento de las últimas semanas que sitúan Galicia por encima de nuevo de los 1.000 casos activos. En ese contexto, la salida de los ERTE y la recuperación del empleo mejoraron, pero aun así existen bolsas de pobreza crónica.

En la actualidad, la cifra de tarjetas monedero para alimentos financiadas por Política Social ha alcanzado las 47.500, de las que 25.000 son renovaciones. Los beneficiarios totales suman 56.000 ciudadanos, 6.000 más que en septiembre, lo que evidencia el impacto de la crisis sobre un sector de la población dependiente de empleos estacionales.

Las claves

1-En vigor desde julio del año pasado

La Xunta puso en marcha esta tarjeta monedero para comida y productos de higiene en julio del año pasado.

2-Supera los 31 millones de gasto

Desde su puesta en funcionamiento, Política Social ha gastado 31,5 millones en esta medida, que benefició a 56.000 personas.

3-Destinada a rentas muy bajas

Pueden acceder a esta ayuda quienes reciben entre 423 euros al mes y 762, según cada familia.

Este bono alimentos está destinado a rentas bajas. Pueden acceder a ella quienes ingresen entre 423 euros al mes, en caso de un hogar unipersonal, y 762 en el de una familia de siete miembros con niños pequeños. Con ella, logran una tarjeta de crédito que recargan con 150, 200 o 300 euros al mes si se trata de una, dos o más personas las que componen la familia. Con ese dinero, pueden adquirir alimentos, productos de higiene y material farmacéutico sin necesidad de identificarse, lo que blinda su anonimato en los comercios.

Esta ayuda permite adquirir comida y productos de higiene de forma anónima

“La tarjeta no estigmatiza a las personas que la reciben: ni hay que hacer colas ni acudir a ningún establecimiento específico para obtener los productos. En el supermercado, paga su compra con una tarjeta básica que es igual a una tarjeta de crédito”, explican desde Política Social. La tramitación de estas ayudas se realiza a través de las oficinas de la Cruz Roja.

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Esta tarjeta se puso en marcha en julio del año pasado con una duración inicial de tres meses, pero la medida fue prorrogándose ante la demanda creciente.

El 31 de diciembre finaliza su vigencia, pero la demanda se mantiene, por lo que Política Social estudia una nueva prórroga, según reconocen desde el departamento dirigido por Fabiola García. En las cuentas autonómicas para 2022 no existe partida específica para financiar una medida que ha costado hasta este momento 31,5 millones de euros, la mitad que la renta de inclusión social (risga), pero ello no sería impedimento para mantenerla vigente.

 

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