Una exhibición de fuerza. Eso es lo que pretende el BNG el domingo en A Coruña, en la XVIII Asamblea Nacional, donde se reelegirá a Ana Pontón como portavoz nacional, tras un amago de irse que al final quedó en nada y que más bien fue un movimiento táctico de la dirigente para reforzarse dentro de su formación y ganar autonomía para marcar el rumbo del BNG “ante el reto histórico” de “desplazar al PP” del poder.

El Bloque pretende reunir a tres mil militantes, un millar más que en el último cónclave, y visualizar su fuerza, justo una semana después de las primarias del PSdeG, que dejaron un partido herido tras el duelo Formoso-Caballero. La formación nacionalista quiere con la cita herculina cerrar una etapa, diez años de calvario y “superviviencia”, tras la marcha de Xosé Manuel Beiras y otros destacados dirigentes nacionalistas, y abrir una nueva fase, en la que prometen como fuerza líder de la oposición poner toda la carne en el asador para hacerse con las riendas de la Xunta y demostrar que sí es posible ‘tumbar’ a Alberto Núñez Feijóo.

Para ello saben que deben “ampliar” su base electoral y se plantean “elaborar estrategias específicas dirigidas a interpelar y ganar apoyos en sectores sociales en los que hasta ahora el mensaje del nacionalismo llegó con más dificultad: personas migrantes, mundo del deporte, personas autónomas, ...”. Pueden parecer algunos de estos colectivos huesos duros de roer para el BNG. Los autonónomos, al fin y al cabo, son pequeños empresarios y el Bloque siempre ha sido visto como el partido “de las clases trabajadoras”. Son casi 209.000 los autónomos que viven en la Comunidad. La formación liderada por Pontón en las últimas elecciones gallegas sumó 311.000 votos.

También enfoca su estrategia en la población migrante, donde el sentimiento nacionalista puede aflorar con más dificultad, pero es un colectivo creciente en Galicia. La crisis demográfica obliga a abrir las puertas a los que vengan de fuera, entre ellos gallegos nacidos fuera de la comunidad. Lo sabe Feijóo, que fía dar la vuelta al invierno demográfico con el retorno de emigrantes y la llegada de hijos y nietos de los gallegos que en el pasado se buscaron la vida en el exterior, y lo sabe el BNG, que quiere prestarles más atención y sumar apoyos entre ellos. Incluidos, ¿por qué no?, inmigranes sin ningún vínculo con Galicia.

El Bloque espera aprovechar “el descontento social creciente” por la crisis económica que ha traído consigo la pandemia del COVID para ganar votos y así tener opciones de disputar la Xunta al PPdeG. Incluso se proponen “esforzarse para impulsar ese descontento”.

Y de aquí a 2024, fecha de las próximas elecciones autonómicas, se plantean “prepararse para gobernar” y visualizar ante la ciudadanía cuáles son sus prioridades, y ¿cuáles son esas prioridades para el BNG de Ana Pontón?: “Cambios visibles y transformadores de la sociedad” de un gobierno centrado “en las necesidad de los gallegos” “ a corto plazo”, sin olvidar que el objetivo final es mudar “el insuficiente marco esatutario actual y dotarse de las herramientas imprescindibles para solucionar los graves problemas que tenemos como nación dependiente”.

PONTÓN PODRÁ OPTAR A UN CUARTO MANDATO COMO LÍDER DEL BNG


Ana Pontón será proclamada el jueves por tercera vez portavoz nacional del BNG, tras su elección en 2016 y su reelección en 2017. El mandato que inicie el domingo sería el último, pero se prevé que la XVII Asamblea Nacional de la formación frentista elimine la actual “limitación de tres mandatos consecutivos en la misma función, tanto para responsables orgánicos como institucionales”.

De este modo, Pontón podrá llegar a las elecciones autonómicas de 2024 como líderesa de los nacionalistas gallegas. La formación frentista renueva sus órganos de dirección cada dos-tres años, y sin la supresión de esta limitación, Pontón no podría repetir como portavoz nacional. Lo que hasta el domingo es una prohibición, quedará a partir de entonces reducida a una recomendación: “Se tenderá a evitar la superación de res mandatos consecutivos en la misma función”.