El PSdeG se juega hoy parte de su futuro inmediato en unas primarias en las que 10.074 militantes deben elegir secretario xeral. Las opciones son continuidad y cambio; el mantenimiento de Gonzalo Caballero al frente del partido o la novedad de Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña y secretario provincial del partido. El primero se presenta como garante de un proyecto “desde abajo y de izquierdas”, mientras el segundo apela a la “esperanza de un cambio” para recuperar apoyos, después de que el partido se estancase en las autonómicas del año pasado en 14 diputados, asistiendo a una nueva mayoría absoluta del PP y al crecimiento del BNG (de 6 a 19), que se aprovechó de la desaparición de En Marea /Anova/Podemos.

Los socialistas suman doce años sin consolidar un proyecto a nivel autonómico, a pesar de los buenos resultados municipales. Tras la dimisión de Emilio Pérez Touriño, han pasado por la Secretaría Xeral Pachi Vázquez, José Ramón Gómez Besteiro y Gonzalo Caballero. El primero y este último han sido candidatos, como Xaquín Fernández Leiceaga. Vázquez y Besteiro dimitieron por sus imputaciones judiciales y durante un tiempo José Luis Méndez Romeu tuvo que asumir el cara a cara parlamentario con Alberto Núñez Feijóo.

De nuevo, el reto del secretario xeral será coser el partido. Y no hay mejor hilo para ello que el éxito electoral. Al menos, el crecimiento que permita ganar tiempo para asentar un proyecto. Desde 2009 el PSdeG ha perdido apoyos, salvo en 2020, cuando ganó algunos votos, pero se estancó en 14 diputados a pesar de la desaparición el espacio En Marea, del viento de cola de Pedro Sánchez y del poder municipal, con 5 de 7 ciudades, más de un centenar de alcaldías y 3 de 4 diputaciones.

Caballero cerró ayer su campaña interna en Vigo, donde resumió su propuesta como “de izquierdas, feminista, ecologista y galleguista”. “Representamos un proyecto que confronta con las políticas de Feijóo y de la derecha, que está al lado de la militancia y que piensa en la gente e intereses de Galicia”, resumió. Para él, un apoyo a su nombre significa construir un partido “desde abajo”, en oposición a su rival. “El otro proyecto es más conservador, implica una mayor connivencia con la derecha y Feijóo y está determinado por las baronías del partido”, censuró el dirigente vigués.

El aspirante a la reelección también destacó como muestra de su capacidad de construir una alternativa “de abajo a arriba” el apoyo del alcalde de Vigo, Abel Caballero.

Según Europa Press, fuentes cercanas al regidor avanzaron que este votará por su sobrino en las primarias de mañana.

El alcalde de Vigo

Abel Caballero votará a su sobrino Gonzalo, actual secretario xeral del PSdeG, en las primarias de este sábado. Esas fuentes alegan que es un aval “a título personal” en favor del “candidato de su agrupación, que además es su sobrino”. Públicamente, incluso ayer mantuvo su “neutralidad”.

Por su parte, Formoso cerró campaña en Santiago, donde apeló a la “esperanza de un cambio socialista en la Xunta”, que no llegará, cree, con Caballero como punta de lanza, a tenor del resultado en las autonómicas pasadas. “Toca escoger entre el conformismo y la ilusión, entre la resignación y la esperanza”, resumió en un acto en el que pidió una participación masiva de la militancia.

Abogó por un partido “que sepa escuchar” a la población para ganar apoyos y poner en práctica políticas transformadoras.