Los autónomos y las empresas afectadas en su actividad por la crisis sanitaria del COVID podrán solicitar a partir de hoy las ayudas del cuarto plan de rescate puesto, que ahora aplica unos criterios menos restrictivos con la intención de llegar a más beneficiados. El dinero lo aporta el Estado, pero lo tramita la Xunta.

El plan cuenta con una dotación de 134,4 millones de euros, que son los que quedaron sin asignar del total de 234 con que arrancó el fondo. Pero finalizado el anterior plazo, el pasado 30 de septiembre, solo se recibieron 5.912 solicitudes, que representan aproximadamente el 42% de los fondos previstos, por lo que es necesario realizar una nueva convocatoria con el objetivo de que la totalidad del presupuesto llegue al tejido productivo de Galicia.

La Xunta señala que el motivo del fracaso del tercer plan tiene su origen en las condiciones rígidas y restrictivas impuestas en el real decreto con el que el Gobierno central reguló las ayudas, especialmente por la obligación de destinar a las mismas al pago de deudas.

Ante la insistencia de comunidades, autónomos y empresarios, el Gobierno central realizó hasta tres rectificaciones del decreto inicial. La convocatoria que hoy se abre incorpora la última de esas modificaciones, que amplía el periodo para imputar las deudas a las que se pueden destinar las ayudas –entre el 1 de marzo de 2020 y el 30 de setiembre de 2021–; y establece que el dinero se puede destinar a compensar costes fijos, y no solo deudas.

Serán beneficiarias as personas trabajadoras autónomas que tributen por módulos, que recibirán una ayuda máxima de 3.000 euros; así como el resto de personas trabajadoras autónomas, profesionales y empresas que tengan una caída del volumen de facturación de más de un 30% en el año 2020 con respecto al 2019. En este último caso, las ayudas oscilarán entre un mínimo de 4.000 euros y un máximo de 200.000.