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La pandemia endulza los resultados universitarios

Clase presencial en la Universidad de Vigo Ricardo Grobas

Uno de los colectivos que más notó las repercusiones de la irrupción de la pandemia en sus vidas fue el de los estudiantes. El curso 2019/20, afectado de lleno por la circunstancia excepcional del confinamiento y la enseñanza no presencial, conllevó de rebote medidas también extraordinarias en el ámbito académico. Comunidades y Gobierno acordaron abrir la mano en la evaluación y promoción en los niveles preuniversitarios, lo que se tradujo en un récord de aprobados: en Galicia alcanzaron el 99% en 6º de Primaria, rozaron el 96 por ciento en 4º de ESO y en Bachillerato superaron el 95%.

Pero si en estas etapas se disparó el porcentaje de quienes promocionaron de curso con respecto al año anterior, una estadística recién difundida por el Ministerio de Educación también permite constatar que el rendimiento medio de los alumnos de grado –un parámetro que analiza el número de créditos superados entre el número de créditos matriculados– en 2019/20 llegó al 84,56 por ciento en el Estado, 6,6 puntos más que el curso anterior. Además, en el caso de Galicia esa mejoría es incluso superior, de 8,84 puntos, hasta llegar a un 84,23 por ciento de créditos aprobados.

El dato de incremento gallego es el más elevado en puntos porcentuales de todas las comunidades y además permite a sus universitarios salir del furgón de cola en el que se hallaban situados en ejercicios anteriores, cuando solo aprobaban tres de cada cuatro créditos de los que se inscribían. No obstante, aun así, seguirían en la mitad de la tabla y a bastante distancia de los más “aplicados” del país, los navarros, donde la media de créditos aprobados supera el 90 por ciento y eso a pesar de registrar un incremento respecto a 2018/19 de 3,68 puntos. Solo es inferior en Baleares y Cataluña.

Las chicas, también las gallegas, siguen mostrando un mejor desempeño académico que sus compañeros varones y notan menos el empujón del año del confinamiento. Ellas sacan adelante casi un 89% de las materias –ocho puntos más en un año–, mientras que ellos se quedan en un 78 por ciento –a pesar de sumar casi diez puntos más–.

En el rendimiento inciden también factores como el ámbito académico en el que están matriculados los estudiantes. En las universidades gallegas los valores más altos de créditos aprobados, con más del 94 por ciento, se dan en Educación y en Salud y servicios, mientras que los inferiores se registran en las Ingenierías, con menos del 70 por ciento. Se mantiene el esquema de carreras de un año atrás: los porcentajes más reducidos y más elevados de materias aprobadas se dan en las mismas ramas mencionadas, aunque los incrementos más significativos se concentraron en Agricultura (12,79 puntos más), Ciencias (12,22) y Negocios (11,24).

Pero los jóvenes no solo sacaron adelante más materias, sino que lograron finalizar su periplo en los campus con mejores expedientes. La nota media de los egresados gallegos en 2019/20 llegó al 7,25, dos y tres décimas superior a las medias qeu anotaban en el último lustro. Las puntuaciones más altas están vinculadas a la Formación de docentes de enseñanza infantil (7,94) y Psicología (7,81), mientras que Arquitectura y construcción (6,55) se hallaría en el extremo opuesto.

Lo que no experimentó una mejora en el curso que vio llegar la pandemia es el dato relativo a la duración media de los estudios. De hecho, los gallegos que finalizaron el año en el que el COVID hizo su aparición acabaron carreras de cuatro años en casi una media de cinco (4,97), el dato más elevado de los recopilados por el Gobierno desde el curso 2015/16.

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