Molesto se mostró ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, con la injerencia del PSOE en la cumbre convocada para el 2 de noviembre en Santiago para abordar la financiación autonómica y a la que estaban convocadas ocho comunidades, entre ellas cinco socialistas. “Yo no di cuenta a la calle Génova ni al presidente de mi partido sobre este encuentro. Nunca los presidentes autonómicos pedimos autorización para reunirnos con otros colegas, aunque no sé si a partir de la fecha hay algún partido que necesite solicitar autorización”, señaló.

El anuncio de esta cumbre autonómica por parte de Feijóo acompañado de duros ataques hacia el Gobierno levantó recelos en Moncloa y desde el PSOE se dio instrucciones a sus barones autonómicos para no acudir a la cita. La presidenta de la Rioja fue la primera en apearse del encuentro programado para noviembre al tiempo que otros presidentes socialistas mostraban sus reticencias. Finalmente, el mandatario extremeño, Guillermo Fernández Vara, que acaba de ser nombrado responsable de Política Autonómica del PSOE, se mostró dispuesto a reunirse pero pidió por teléfono a Feijóo un aplazamiento porque antes quiere pactar una postura conjunta con sus homólogos socialistas.

Feijóo se mostró ayer abierto a aplazar la cumbre de presidentes –a la que están convocadas Asturias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Castilla-La Mancha, Aragón y Castilla y León–, pero solo si así lo acuerda la “mayoría”.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ya avanzó que prefiere que no se aplace la cita porque en ella se van a abordar “cosas urgentes”.

La fecha del 2 de noviembre, según defendió Feijóo, no la puso él sino que fue una decisión de todas las comunidades citadas porque era “la fecha que mejor encajaba”. También explicó que se celebra en Santiago porque así se lo propuso “un presidente socialista” dado que las anteriores convocatorias se habían celebrado ya en Castilla y León, Asturias o Aragón.

Además, recordó que tanto con Mariano Rajoy en La Moncloa como con Pedro Sánchez se han mantenido reuniones similares en diversas autonomías con intereses comunes en materia de financiación.

“Esto no es una reunión de partidos, sino de presidentes autonómicos”, advirtió. Preguntado acerca de por qué cree que el PSOE ha ordenado a sus barones no aliarse con comunidades del PP, el titular de la Xunta asegura que lo desconoce, pero advierte que él “no dio cuenta a Génova” de esta cumbre.

“Y desde luego no lo voy a hacer. Otra cosa es que me reúna como presidente del PPdeG, en ese caso sí. Pero no vengo aquí a representar los intereses del partido sino de Galicia”, aclaró.

Mientras, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que inicialmente también mostró sus reticencias ante la cumbre si se entendía como un frente contra el Gobierno, salió ayer en defensa de estos encuentros entre comunidades: “Es una cita muy importante desvinculada de cualquier ideología”.