Dentro de los presupuestos de la Xunta para este año, el de mayor cuantía de la historia, hay un fondo llamado de consenso destinado a impulsar la recuperación económica de Galicia tras el frenazo en todas las actividad que supuso la crisis sanitaria. Cuenta con 115 millones de euros y su destino, en una iniciativa inusual, quedó a expensas de lo que acordara el Parlamento. De ahí lo de consenso. Sin embargo, las propuestas de gasto que emanaron de la Cámara autonómica salieron adelante avaladas solo con los votos del PP. El documento entró en vigor a mediados de julio y la Xunta se apresuró a darle salida, de forma que ya ha asignado los primeros 67,2 millones de euros, quedando pendiente de reparto otros 47,8.

Esta primer reparto se distribuirá entre seis consellerías y el área de Presidencia que está directamente bajo el mando de Feijóo. Como se advierte en el expediente de la Consellería de Facenda que regula esta asignación presupuestaria, el gasto no tendrá carácter de consolidable para ejercicios futuros, dado que se trata de un fondo extraordinario.

Hay tres partidas, las de mayor cuantía, que superan los doce millones de euros. La más elevada, de casi 13 millones, se destina a las entidades que luchan en favor de la inclusión social de todos aquellos colectivos que más desfavorecidos han resultado con la crisis derivada del coronavirus.

Otros 12 millones de euros se irán para el sistema de ayuda en el hogar (SAF), un servicio con financiación de la Xunta que prestan los concellos para atender a las personas con necesidades asistenciales y que en mayor medida está orientado a los dependientes, aunque no en exclusiva.

La tercera partida con 12 millones de euros está destinada a apoyar a los ayuntamientos para la digitalización del ciclo del agua y la mejora en la eficiencia de sus redes de abastecimiento.

El cuarto capítulo con más fondos es el paquete de ayudas al turismo: para la promoción de campañas, para inversiones en pymes y para apoyar a los municipios con menos de 10.000 habitantes. Son en total 8,5 millones de euros los asignados a este fin dentro del plan de recuperación.

Casi seis millones se van para clubs y entidades deportivas para paliar la caída de ingresos tras un año sin público en las instalaciones; 5,5 millones para el rescate de autónomos y microempresas; 4 para reforzar el programa de emprendimiento femenino o 3 millones para promover bonos y circuitos culturales que contribuyan a reactivar el sector.

Otras partidas de menor importe se destinan a crear herramientas digitales para el control del pastoreo o reforzar los equipos de valoración de la dependencia.

El fondo de consenso se nutre con 77 millones de euros de recursos autonómicos y 30 procedentes del programa React de la UE.

Durante las negociaciones del fondo de consenso, PP, Bloque y PSdeG lograron pactar medio centenar de propuestas propositivas y generalistas. Entre PP y BNG incluso sellaron un acuerdo para demandar inversiones en ferrocarril al Gobierno central que suponen la hoja de agravios constante de la comunidad: la variante de Cerdedo, finalizar el AVE, apurar la conexión de alta velocidad con Portugal o modernizar la vía Vigo-Ourense, entre otras.

Pero la hora de materializar el consenso en algo palpable, como es la inversión de 115 millones, el acuerdo resultó imposible. El PP votó a favor en solitario de su plan, con la oposición del BNG y la abstención del PSdeG.

Tres apuntes

1 Un fondo de consenso sin acuerdo El fondo se llamó de consenso, pero no lo hubo para acordar del destino de los 115 millones. El BNG votó en contra y el PSOE se abstuvo.

2 Cuarenta y ocho millones pendientes Tras esta primera asignación la Xunta aún dispone de otros 48 millones de euros antes de agotar el fondo.

3 Principales partidas asignadas Más de 36 millones se van para entidades de inclusión social, servicio de ayuda en el hogar y mejora de las redes de abastecimiento.