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Combatir el fuego con imágenes

El bombero forestal “Breikus” reinvidica con su cámara los servicios de extinción

Actuaciones de los bomberos forestales
en la zona del Macizo Central Ourensano.   | //  “BREIKUS”

Actuaciones de los bomberos forestales en la zona del Macizo Central Ourensano. | // “BREIKUS”

“Breikus” –como firma el joven Abraham R. T.– ayudó a apagar su primer incendio cuando tenía siete años. “Soy bombero forestal desde pequeño”, proclama con orgullo. Cuenta cómo durante su infancia en un aldea de Pontesampaio rodeada prácticamente por eucaliptos y montes “muy desordenados” y víctimas de una “nefasta gestión forestal”, se sucedían cada varios años grandes incendios y recuerda cómo ya desde niño hacía lo que podía para “echar un cable” a su familia cuando las llamas se convertían en una amenaza cercana a sus tierras y hogares. “Siempre recuerdo el humo en el pueblo”, sostiene.

Combatir el fuego con imágenes

Esa vocación la ha llevado al terreno laboral a los 18 años. Es bombero forestal, pero también fotógrafo. Poder inmortalizar a sus compañeros en acción desde “dentro del fuego”, señala, supone una gran ventaja, aunque, en contrapartida, está trabajando para combatir las llamas y tampoco puede tomar todas las fotografías que querría o llevar consigo una cámara profesional.

“Breikus” quiere “utilizar el poder de la fotografía” para mostrar el trabajo que realizan los servicios de prevención contra los incendios forestales “desde el punto de vista de un bombero forestal profesional” con la ventaja que da la “proximidad”. “Creo que hay muchas cosas que la gente debe saber. Debe saber cómo arriesgamos nuestra vida –como el bombero fallecido en Málaga– por proteger nuestros montes porque somos gente que amamos la naturaleza, concienciada”, alega este joven de Pontesampaio, en Pontevedra.

Busca reivindicar un trabajo del que el público puede tener una idea preconcebida de cuando no estaba “tan profesionalizado” y ensalza la “gran labor de los equipos de extinción”, que se enfrentan en jornadas maratonianas a situaciones “sin precedentes”, ya que los fuegos son cada vez “más virulentos” favorecidos por “el cambio climático y el abandono del rural”. En ese punto, insta a recuperar masas forestales autóctonas mixtas, “mucho más resistentes al fuego”, como se vio en Ribas de Sil.

La vida de “Breikus” se reparte entre el fuego y el audiovisual. Seis meses al año, cuando no pelea con el fuego, aunque él quisiera estar más tiempo, le toca a la cámara. Es autodidacta, pero sus imágenes de naturaleza se han hecho acreedoras del aplauso del público de la National Geographic. La fotografía documental y de naturaleza, con la que pretende “implicar y concienciar” de lo “que es importante”, es su pasión. Y eso vale para la imagen en movimiento: ahora prepara “Verdoivén”, un proyecto para mostrar la cultura de los pueblos situados en las márgenes de los ríos Verdugo y Oitavén y su relación con la naturaleza que los rodea. Porque el audiovisual, sostiene, es una herramienta para “poner en valor” y preservar tradiciones y tesoros en riesgo de desaparecer.

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