Desde finales de los años 70, en España está autorizado acelerar hasta 20 kilómetros por hora por encima del límite permitido para realizar adelantamientos en carreteras de doble sentido, que para turismos tienen el tope en 90 km/h. En aquellos años no había autopistas y se concedió esta licencia para facilitar la fluidez del tráfico, sin ponderar que el incremento de la velocidad provoca lesiones más graves o fatales en los accidentes. Sin embargo, todos los países del entorno europeo han eliminado esta opción para priorizar la seguridad vial sobre la gestión del tráfico o la necesidad de llegar antes al pueblo de al lado. Y la DGT ha aprovechado para hacer lo mismo en la reforma de la ley del carnet por puntos que el Gobierno envió al Congreso en marzo. La propuesta ha topado con una amplia contestación, que en esta ocasión no carga contra Tráfico por su presunto afán recaudatorio, sino que arguye motivos relacionados con la seguridad vial.

Seis grupos parlamentarios, entre ellos los partidos en los que el Gobierno de coalición se apoya habitualmente para sacar adelante sus iniciativas, PNV y ERC, han presentado enmiendas destinadas a que se siga permitiendo adelantar a 20 kilómetros por hora sobre la velocidad permitida. Algunos de estos partidos, como el PNV, despachan su alegación con una mención a una “mejora técnica”, pero otros como ERC o Cs, con redacción similar, aseguran que “los modelos matemáticos demuestran que, de eliminar este margen, se incrementará tanto la distancia como el tiempo necesarios para efectuar el adelantamiento, especialmente en vehículos como camiones o autobuses”. E “incrementar este tiempo y espacio de forma tan desproporcionada, aumenta innecesariamente el riesgo de sufrir un siniestro grave”, apuntan los republicanos.

Asociaciones de conductores

Y Vox es más prolijo en sus alegaciones y señala que “son muchas las voces” que se han alzado en contra de la propuesta de la DGT, como las asociaciones de conductores RACE o Mutua Motera, entre otras. Además, la empresa dedicada a recurrir multas Dvuelta ha encargado un informe al ingeniero industrial Juan José Alba López en el que el investigador concluye que para un coche de 4,5 metros de longitud la prohibición de rebasar los 20 km/hora supone incrementar el tiempo para adelantar a un camión de 16,5 metros un 200%, mientras que la distancia recorrida crece un 145%. “¿Puede pensarse que esto contribuya a reducir el riesgo en la maniobra de adelantamiento?”, pregunta Alba.

Ante esta controversia, varias asociaciones de víctimas se han dirigido a los diputados que tienen que tramitar la norma para reclamarles que no echen por tierra la iniciativa de la DGT. Asimismo, se han mostrado a favor de la medida trabajadores de autoescuelas, que aseguran en un documento de observaciones sobre la norma que el margen de 20 km/h “fomenta que los conductores quieran ir más rápido, en vez de tener una actitud más pacífica”. “Los usuarios solo se plantean que si el otro vehículo va más lento, lo pueden adelantar con un margen que luego siguen utilizando, sin plantearse que si la velocidad máxima es 90 km/h y el vehículo de delante va más lento (83 km/h), quizá no es necesario el adelantamiento”, apuntan.

Ensayos europeos

A su vez, la Fundación para la Seguridad Vial, Fesvial, señala que la propuesta de eliminar los 20 km/h extra “está fundada en análisis, estudios, ensayos e incluso crash test en diferentes centros de investigación” de la UE, dado que el “adelantamiento es la primera causa de accidentes en carreteras convencionales y la maniobra más mortífera”.

En 2019 hubo 896 fallecidos en estas vías, 3 de cada 4, de ahí que estas carreteras sean una prioridad en lucha contra la siniestralidad. De ellos, 239 murieron por choque frontal, el 42% motoristas, por lo que el objetivo es “minimizar el escenario de riesgo, no fomentarlo” en un contexto en el que “existe además preocupación por el efecto de la circulación a altas velocidades sobre los usuarios vulnerables como peatones o ciclistas”, según explica Álvaro Gómez, director del Observatorio de Seguridad Vial, dependiente de la DGT.

Gómez asevera que el mantenimiento de los kilómetros de exceso “dificulta la comunicación” de la velocidad límite e “invita a los adelantamientos”, por lo que se trata de ver en qué medida es necesario, “algo que se estudia en toda Europa”. “Con la red actual de autopistas y autovías, el punto de partida debe ser racionalizar con criterios de seguridad el adelantamiento en las vías de un carril en cada sentido”. apunta.

Además, los 20 km/h extra están provocando que muchas de las multas que imponen los radares de tramo, dado que los conductores alegan que están adelantando, sean anuladas, con el beneplácito de los jueces.