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Arranca un curso marcado por nuevas reglas para promocionar y sin exámenes en septiembre

Alumnos en una clase con las mascarillas puestas

Alumnos en una clase con las mascarillas puestas

Casi 190.000 escolares de Infantil, Primaria y Educación Especial vuelven mañana a las aulas en Galicia y en menos de una semana los imitarán sus “hermanos” mayores: los alumnos de ESO, Bachillerato y FP. Frente a ellos se extiende un curso marcado de nuevo por la pandemia, lo que se traduce en distancia de seguridad y mascarilla –al menos mientras el escenario no sea lo suficientemente favorable como para “flexibilizar” el protocolo, como indicó ayer el presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo–, pero con algunas diferencias.

Algunas derivan del calendario de aplicación de la nueva ley educativa, la Lomloe, y atañen a las condiciones para promocionar y titular, aunque centros educativos y la Consellería de Educación aún están pendientes de cómo se concretará en el BOE el borrador presentado por el Gobierno en julio, que convierte la repetición en “excepcional”.

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Otras medidas de la Lomloe afectan a la admisión de alumnos, a la autonomía de centros o la elección de director. Pero más allá de esos cambios, los alumnos gallegos desde secundaria notarán un vuelco que afectará de forma relevante a sus veranos y, de tener razón la Xunta, incidirá en su desempeño académico: por primera vez los exámenes de septiembre se adelantarán a junio.

Pero, ¿qué ocurrirá con quiénes aprueben? La Consellería de Educación indica en la orden que regula el calendario para este curso que en ESO, 1º de Bachillerato y 1º de FP Básica que el período que va del 6 de junio –fecha de la evaluación final ordinaria– al 22 del mismo mes (cita de la extraodinaria) “se dedicará a la preparación y realización de las pruebas extraordinarias, y a actividades de apoyo, refuerzo, recuperación, ampliación y tutorización”.

Ese intervalo, que en la práctica puede arrancar antes, es para algunos directores una oportunidad para ahondar en “excelencia”, contenidos complementarios o actividades culturales para quienes han aprobado, como opina desde el IES Valadares Eva Pérez. No obstante, otros urgen a concretar cómo mantener el interés de esos alumnos, como es el caso de María Sío, del IES San Tomé de Vigo, o Rosa María Fernández, del IES Pino Manso, de O Porriño, quienes piden más información.

Fernández y Sío conceden que el cambio beneficia a los equipos directivos, que pueden dejar el curso organizado, pero se preguntan, por un lado, si a un alumno le bastarán unas pocas semanas para superar una materia, crítica que también hicieron las anpas públicas. Por otro, se preguntan también qué hacer “con ese alumno que tiene todo aprobado y que tiene que permanecer en las aulas”, cómo implicarlo y que vaya a clase, y coinciden en apuntar que en alguna comunidad prescindir de septiembre conllevó complicaciones.

Así lo ven los padres en Madrid. Esa comunidad impulsó la medida en 2017/18 y, pese a los logros esgrimidos por el Ejecutivo de la región, que cifró el resultado del primer año en 11.000 aprobados más, los progenitores de la FAPA Giner de los Ríos cuestionaron el absentismo que afirmaron que se dio en los centros después de que los alumnos conocieran las notas y además reprocharon que estos no habían sabido programar actividades claras que los motivasen, según informó en su momento Europa Press.

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Programar opciones alternativas para quienes no tengan necesidad de refuerzo también requiere espacios, apuntan docentes. Este curso la Xunta aseguró que se recuperarían zonas que fueron usadas el año pasado para desdobles, pero está por ver si puede ser generalizado.

En La Rioja, las ampas también temían que se diese absentismo. En el calendario para este año, su Gobierno indica que para los que tienen todo aprobado los centros organizarán “actividades de formación, extensión, profundización, deportivas, lúdicas o aquellas que se consideren oportunas de acuerdo a la autonomía del propio centro” y añaden su obligatoriedad.

Esa autonomía de los centros es otra de las novedades de la Lomloe. En teoría ya estuvo vigente el curso pasado, a partir de enero, cuando se estrenó oficialmente. La Consellería de Educación aclara que esta autonomía se recogerá de forma “específica” en decretos de reglamentos orgánicos que están en elaboración. Consultados por la posibilidad, directores gallegos indican que ya existía, valoraron el incidir en temas transversales como los afectivo-sexuales y urgieron a evitar generar “desigualdades”.

También ya el curso pasado se estrenaban cambios en la elección de directores de centro. Educación explica que la última convocatoria publicada en el DOG en abril ya cumple con la nueva ley y que está en tramitación el decreto que regulará la selección, nombramiento y cese de estos cargos en Galicia.

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El rol de los directores, además, vuelve al de leyes anteriores al dotar la ley de más poder decisión a los claustros y al consejo escolar. Sío o Fernández destacan que, pese a tener como directores competencias para tomar muchas decisiones con la Lomce, se buscó el consenso con la comunidad educativa, estar receptivos a sus sugerencias y no solo informarla. “Es mucho más democrático e enriquecedor”, señala Fernández.

La Xunta también está trabajando en el nuevo decreto que regula la admisión de alumnado, cuyo borrador sometió a consulta y donde recoge que la proximidad al domicilio o lugar de trabajo gana peso para la escolarización. Este curso que ahora se estrena se funcionó con arreglo a la Lomce al adelantar la regulación.

Las mayores novedades tienen que ver con las nuevas reglas para pasar de curso y titular que fija la Lomloe, que entran en vigor este curso según el calendario. Desde la Xunta recuerdan que “en estos momentos lo único que hay es un borrador de Real Decreto” presentado en julio y están “a la espera” del BOE. De entrada, de mantener el borrador, lo que se aplicará es que en ESO o 1º de Bachillerato pasarán de curso con hasta dos suspensos, que la repetición será excepcional en Primaria o que el título de Bachiller se podrá obtener con una suspensa en ciertos casos. Sío señala al respecto que, de entrada, le “preocupa” que se pueda “desvirtuar la necesidad del esfuerzo” para alcanzar objetivos al “abaratarse” la titulación y la promoción. Fernández insta a tener las condiciones “claras” para promocionar con varias suspensas.

Alberto Núñez Feijóo en una visita a un aula informatizada FdV

Espacios adaptables para el futuro. Aulas con divisiones móviles que permitirán adpatar los espacios con flexibilidad, en función de las circunstancias y atendiendo al contexto COVID. Así son las instalaciones del nuevo CEIP Plurilingüe Cruceiro de Sanxenxo, adaptadas ya a los requerimientos del Plan de Nova Arquitectura Pedagóxica, que ayer visitó Alberto Núñez Feijóo.

El mandatario anunció en la localidad pontevedresa que el Fondo de Reserva de Garantía Educativa se reforzará hasta los diez millones de euros para gastos derivados del protocolo COVID. Se refuerza en 3 millones para “atender posibles contingencias de la salida de la crisis sanitaria”.

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