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Los gallegos firman al mes 46 poderes y autotutelas por si se ven incapacitados

Los gallegos aumentan la presencia ante el notario para tener un escudo en caso de incapacidad

Uno de las sentencias más conocidas del refranero español empieza recordando que “más vale prevenir”. Esa es la filosofía que subyace tras un testamento vital, por ejemplo, una medida que cada vez más gallegos se animan a tomar para que, llegado el caso de no poder manifestar su voluntad, haber dejado constancia de qué desean.

La concienciación y la pandemia reavivan el interés por anticipar decisiones vitales

Algo similar sucede con el otro testamento, el que dirime el destino de los bienes del interesado. Pero todavía existen más documentos para los precavidos, como los poderes preventivos y las autotutelas (autocuratelas en la nueva ley), que permiten designar a una persona para velar por los intereses de su persona y patrimonio en caso de incapacidad, y además este tipo de soluciones vuelven a recuperar impulso durante el primer trimestre de este año, como auguraban los notarios, después de acusar durante el pasado las restricciones de la pandemia.

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Así, los datos facilitados por el Ilustre Colexio Notarial de Galicia permiten comprobar cómo en lo que va de año, cada mes se realizaron una media de casi medio centenar de este tipo de documentos. En concreto, las cifras elevan los nombramientos de cargo tutelar para sí mismo a un total de 81 entre enero y marzo, ambos incluidos, que se sumarían a 58 poderes preventivos firmados a lo largo del mismo período. La suma de los dos da una media de 46 documentos al mes, mientras el año pasado las notarías de la comunidad habían cerrado el ejercicio con un total de 298 designaciones de tutor y 178 poderes preventivos, lo que se traduce en un ritmo más relajado, de 39 al mes. El dato de 2020 supuso una desaceleración comparado con las cifras de 2019, cuando se alcanzaron 44 de media, pero ahora se retoman estos trámites preventivos con más ahínco.

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Este nuevo impulso ya lo auguraba hace unos meses el decano de los notarios gallegos, José María Graíño, quien aseguraba a este diario que designar tutores y otorgar poderes preventivos son trámites que van a más por “preocupación” y para evitar potenciales conflictos. Además, comentaba, la situación de pandemia ha derivado en una inquietud por la salud que se está dejando notar en tomar medidas para el futuro.

En la última década, se firmaron en Galicia 2.828 poderes preventivos y 1.088 autotutelas. Los notarios aconsejan realizar ambos documentos, ya que, si bien los dos permiten afrontar discapacidades sobrevenidas por envejecimiento, enfermedad o accidente, tienen rasgos diferentes. En común tienen nombrar a una persona para que actúe representando los intereses de quien designa para cuando no pueda manifestar la voluntad, pero en la autotutela se especifica un tutor.

Si ahora se nota un repunte de estas figuras legales, Graíño preveía que estas gestiones irán a más con la entrada en vigor, hoy, de la ley 8/2021 del 2 de junio, que reforma la legislación civil y procesal “para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica”. En un comunicado, los notarios gallegos destacan que “capacitar a las personas con discapacidad para que puedan participar en la vida social en condiciones de igualdad jurídica” es una tarea que asumirán desde hoy los 166 notarios de la comunidad.

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Recuerdan que comprar una vivienda o pedir un préstamo estaban vetados hasta ahora para la “mayoría” de personas con discapacidad, que debían recurrir a una autorización judicial. Con la nueva ley, indican, se avanza de un modelo “basado en la incapacitación judicial” y la “restricción en la capacidad de obrar” a uno de “apoyo” que respete la voluntad y preferencias de los ciudadanos tras evaluar cada caso particular y definir un “traje a medida” de apoyos materiales y personales (familiares o allegados, en “su mayoría”) por el notario. La ley implica que los juzgados deberán revisar en tres años la incapacitación legal de miles de gallegos. Solo entre 2012 y 2019 se firmaron 7.469.

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