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Tarifas caras y menos vehículos o agotados: la tormenta perfecta de los coches de alquiler

Un joven prueba un vehículo de alquiler en Galicia. | // ALBA VILLAR

Menos coches y con precios más caros en las empresas de alquiler de vehículos. Es lo que se han encontrado los turistas que llegan a Galicia este mes y que, en muchos casos, acuden con viajes más improvisados y de última hora; es decir, con menor antelación en las reservas.

Por citar ejemplos, es prácticamente imposible hacerse con una furgoneta en una ciudad gallega para este fin de semana en buscadores de rent a car. Y en lo que a turismos se refiere, el precio de una berlina sobrepasa los 100 euros al día si se recoge en aeropuertos o estaciones de ferrocarril. En otros puntos, directamente los servidores advierten de los pocos vehículos disponibles.

Las tarifas han registrado repuntes de entre el 15% y el 30% respecto al 2019 –ya que el 2020 no se puede tomar como referencia–, según refieren fuentes del sector.

Según Bloomberg, estos incrementos de precios superaban el 140% en toda España ya a finales de mayo.

El presidente de la Asociación empresarial de alquiler de vehículos con y sin conductor de Galicia, Galeval, Jesús Lurigados, asegura que la demanda es aún “menor” que otros años. “Con el COVID las empresas no han renovado flota como en años anteriores; o incluso han tenido que vender vehículos para capear la crisis”, reconoce.

Furgonetas de alquiler, estacionadas en la estación de ferrocarril de Guixar. M.Canosa

De todos modos, el también gestor de una empresa de alquiler en Santiago, advierte: “Quienes tienen problema para encontrar coche son quienes no reservan. Y en las estaciones de tren o aeropuertos suelen ser más caros, porque hay que pagar tasas. Yo les aconsejo que reserven y comparen precios”.

El motivo de estas cifras es una suerte de tormenta perfecta. Hay un desequilibrio entre una oferta escasa de vehículos de alquiler disponibles y una demanda pujante de consumidores.

Las empresas de rent a car aprovecharon la caída de clientes de la pandemia para desprenderse de parte de su flota y obtener rendimientos económicos en un momento en el que el negocio no tiraba. Así el pasado año redujeron su oferta de coches en alquiler entre un 40% y un 50% en algunos lugares de España.

El sector atraviesa un momento sin parangón. Su flota se ha contraído prácticamente a la mitad desde antes de la pandemia, la demanda aumenta y los precios se disparan. No contribuye la bajada de producción del sector del automóvil. Y en todo esto influye que el 85% de la facturación del sector de alquiler de vehículos depende del turismo.

En todo caso, las compañías gallegas de rent a car advierten un goteo de reservas de última hora y la improvisación se convierte en la nueva norma.

Además, ayer mismo se conocía que el COVID deja sin coches de alquiler a los turistas de Baleares y Canarias. ¿Por qué? Razones similares se esgrimen: el desplome del turismo en el primer verano pandémico ha dejado a las principales islas españolas sin coches de alquiler para los visitantes.

En estos más de 15 meses de parón de la actividad en las zonas más dependientes de los visitantes internacionales, como son Canarias y Baleares, las empresas vendieron parte de su flota de coches para evitar una ruina y ahora están teniendo problemas para volver a recuperar los vehículos. El año pasado ya había un 27% menos de vehículos en alquiler, según datos de Feneval, la patronal de empresas del sector.

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