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Felipe VI: cimientos para asegurar la convivencia en democracia

La familia real observa el funcionamiento del botafumeiro en la catedral de Santiago al concluir la Ofrenda al Apóstol. |   // EFE/BALLESTEROS

La familia real observa el funcionamiento del botafumeiro en la catedral de Santiago al concluir la Ofrenda al Apóstol. | // EFE/BALLESTEROS

Dos años después, la Ofrenda al Apóstol por el 25 de julio volvió a la catedral de Santiago. Así como el balanceo del botafumeiro y la parada militar en la plaza del Obradoiro. Y como en la pasada edición, el rey Felipe VI fue el encargado de realizar la invocación, acompañado en esta ocasión por la reina y sus dos hijas, que participaron por primera vez en esta tradición. En su intervención, el monarca abogó para “cimentar” la unidad, la solidaridad y la concordia para así “asegurar la convivencia en democracia y libertad”.

Miguel Santalices, Nadia Calviño, González Rivas, Núñez Feijóo y Yolanda Díaz acompañan a la familia real en la plaza del Obradoiro. |   // XOÁN ÁLVAREZ

Miguel Santalices, Nadia Calviño, González Rivas, Núñez Feijóo y Yolanda Díaz acompañan a la familia real en la plaza del Obradoiro. | // XOÁN ÁLVAREZ Xoán Álvarez

Durante su discurso, ensalzó la figura de Santiago Apóstol como símbolo de la unidad, cohesión y progreso de España, “una obra colectiva en la que los sueños de muchos antepasados se plasmaron en una convivencia democrática”, dijo en la parte de su discurso realizado en gallego.

El peso de la Corona

La tradicional Ofrenda al Apóstol regresó en esta ocasión a la catedral tras realizarse en los dos años anteriores en la Iglesia de San Martiño Pinario por las obras de restauración en el interior de la basílica. El rey reivindicó a la Corona como “puente entre pasado, presente y futuro” que simboliza la “continuidad” de la “comunidad política, cultural y humana” que es España, a la que definió también como una “nación vinculada por pasado, presente y futuro”.

En su intervención, puso el Camino de Santiago como ejemplo de valores, no solo para superar la pandemia, sino también porque “aporta tolerancia, respeto por la diferencia y el firme deseo de unir pueblos y culturas” de modo inclusivo. “La fuerza del Camino reúne la capacidad de todas las sendas y veredas para hacer comunidades más amplias y la convivencia, más intensa”, expresó.

Recuperar la normalidad

El monarca se refirió a la pandemia como “una de las experiencias más duras” para la memoria y lanzó un mensaje de esperanza “a quienes sienten desaliento”, en estos momentos en que “de manera paulatina y prudente” se retoma el camino interrumpido por el coronavirus. “En momentos como estos son imprescindibles faros que alumbren y que marquen la dirección en la oscuridad. Uno de ellos lo representan, sin duda, los ciudadanos, que, con su solidaridad y entrega, con un gran sentido cívico, volcaron todos sus esfuerzos ayudando a sus semejantes”, ensalzó Felipe VI.

En este contexto, apeló “a la protección del Apóstol” con el ruego de que ayude a mantener viva la esperanza de recuperar la normalidad. “Quiero reiterar en esta Ofrenda el orgullo y el respeto que, como español, siento por nuestro pueblo, por su determinación para superar definitivamente esta situación, por su voluntad para seguir construyendo el futuro que merecen nuestros ciudadanos”, recalcó.

Angrois

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, invocó la intercesión del Apóstol para que “todos los pueblos de España” mantengan una “convivencia fraterna” y no olviden sus “raíces”. Además, pidió una oración para las víctimas del accidente ferroviario de Angrois de 2013, del COVID y “por quienes perdieron la vida por causa de la violencia siempre irracional”.

Hacia el final de la misa, los reyes y sus dos hijas se han acercado a la figura del Apóstol e intercambiaron unas palabras con el arzobispo. Antes de la pandemia, era tradición que quien realizase la Ofrenda acabase con el abrazo a la figura de Santiago, pero esto ha sido uno de los gestos suprimidos tras la irrupción del coronavirus.

Antes de entrar en la catedral, los reyes presidieron la parada militar y procedieron al saludo de las diversas autoridades presentes. Entre otras, estaban la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz; el presidente del tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; el titular del Parlamento, Miguel Ángel Santalices; y el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, entre otros.

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