El presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, sentó ayer a su cúpula por primera vez tras su reelección como jefe de filas de la formación el pasado fin de semana y lo ha hecho para lanzar un mensaje: el PPdeG debe ser “un partido abierto 24 horas” y no “despistarse” con cuestiones orgánicas, sino centrarse en solucionar los problemas de los ciudadanos.

En el mismo hotel compostelano donde celebró un año atrás la victoria de las autonómicas, Feijóo pidió a los suyos estar a pie de calle y escuchar a los gallegos en vez de imitar la “irresponsabilidad y frivolidad” de los políticos “a la moda” --actitud que ha atribuido al Gobierno central– para trasladar al ámbito local y a las generales, “que Sánchez convocará cuando le interese”, el éxito a nivel autonómico.

Con su nuevo equipo, advirtió que integrar su comité de dirección no es “un premio orgánico” ni “un aplauso por lo hecho”, sino “una responsabilidad” que asume cada uno de sus cargos.