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La desescalada reduce las víctimas de ciberataques: 5.000 menos cada mes

Ciberataques

Ciberataques

El sábado, la mascarilla dejará de ser obligatoria en el exterior en toda España, inaugurando una nueva etapa en la pandemia de COVID-19, marcada por el cada vez mayor control de los contagios debido a la vacunación. Esta progresiva vuelta a la normalidad ha derivado también en una reducción del teletrabajo, que se disparó el año pasado debido al confinamiento. En este contexto, las víctimas de ciberataques son cada vez menos. El número de ordenadores, teléfonos inteligentes o tabletas víctimas de algún incidente de seguridad se ha reducido un 24% durante los cuatro primeros meses del año, pasando de una media de 21.073 el ejercicio pasado a 15.988, es decir, 5.085 menos al mes.

El confinamiento provocó que miles de trabajadores tuviesen que afrontar sus jornadas laborales en casa, comunicándose con sus hasta entonces compañeros de oficina mediante correos electrónicos o aplicaciones de mensajería, cuando antes bastaba con levantarse para solucionar cualquier mínima incidencia. El propio director del Privacidad y Seguridad de Gradiant, el Centro Tecnológico de Telecomunicaciones de Galicia, señalaba hace meses en FARO que el correo electrónico era “una de las principales vías de acceso utilizadas por los ciberdelincuentes”.

El último ejemplo es un correo electrónico cuyo encabezamiento reza: “Espero de corazón que estés disfrutando de un grato día”. Haciéndose pasar por uno de los contactos de la víctima, pretende cazar datos personales.

Durante los cuatro primeros meses del año, “el número de activos únicos con problemas de seguridad detectados en Galicia es de 63.951”, según el último informe del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe). “Se entiende por activo tecnológico con problemas de seguridad a cualquier equipo, sistema, servicio o red que puede verse afectado o estar relacionado con alguna actividad maliciosa. Por ejemplo, alojar páginas de redirección a un phishing, descarga de malware, envío de spam, exfiltración de datos, sistemas expuestos y/o vulnerables, etc”, añade este organismo. Por tanto, esa cifra se refiere a víctimas de al menos una amenaza de seguridad, no del número de asaltos totales.

Equipos con problemas de seguridad en 2021

Vigo, a la cabeza

Pontevedra es la provincia más castigada, al copar casi cuatro de cada diez equipos en peligro (39,4%), seguida del 32,6% de A Coruña, el 17,8% de Ourense y el 10% de Lugo. Por ciudades, Vigo lidera la clasificación con el 22%, seguida de Ourense (12,7%), Santiago (8,3%), A Coruña (6,4%), Pontevedra (4,9%), Lugo (3,9%) y Ferrol (2,1). Otras localidades destacadas por el Incibe son Vilagarcía (1,1) y Ames (1%).

La principal amenaza es el malware, entendiendo por esta “cualquier pieza de software [programa informático] que lleve a cabo acciones como extracción de datos u otro tipo de alteración de un sistema”. El 55,4% de incidentes de seguridad estuvo vinculado con esta cuestión. Otro 39,8% se refirió a bots, “conjunto de ordenadores infectados controlados por una misma persona u organización criminal para llevar a cabo acciones maliciosas”, según el Incibe.

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