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El curso más duro para los docentes que opositan

Oposiciones celebradas recientemente con las medidas sanitarias anti-COVID en Silleda.

Oposiciones celebradas recientemente con las medidas sanitarias anti-COVID en Silleda. Bernabé / Javier Lalín

Es época de tila y uñas roídas para casi 27.000 gallegos que aspiran a ser profesores en la enseñanza pública. Galicia se prepara para las mayores oposiciones de Educación en pandemia: unos 26.200 aspirantes –un 46% más que en las de 2019– concurrirán a la convocatoria que más plazas incluye de la historia y que arrancará el sábado. Pelearán por un total de 3.894 plazas, tras la ampliación de la oferta pública de empleo en el cuerpo de profesores técnicos de FP. Es decir, hay casi siete candidatos por cada plaza, lo que se traduce en que solo un 14% de los que concurren logrará hacerse con un puesto de profesor.

Pero a la dureza de las pruebas se suma que los docentes, interinos y sustitutos que luchan por lograr una plaza llegan al macroexamen “agotados”, después de un curso “muy duro y estresante” a cuenta del coronavirus. Se han enfrentado a cambios de horario y de organización de centros y también a la recuperación de conocimientos que no se pudieron impartir el año anterior por el confinamiento. “El trabajo fue importante, porque al currículo normal se sumó el temario que quedó sin ver el año anterior”, reconoce el presidente del sindicato ANPE en Galicia, Julio Díaz.

De las dificultades para compatibilizar el estudio, de nada menos que siete horas diarias, con la docencia y la maternidad sabe mucho la profesora Ana Vilas, que lleva dos años dedicándose en exclusiva a preparar esta oposición. En plena recta final, la docente fue llamada –por primera vez– para hacer una sustitución en el IES Coruxo en Vigo. “Me coincidió justo hace un mes y medio. Tenía todo bastante encaminado, pero me trastocó el repaso; tuve que cambiar la organización y el planning de estudio y tirar más de mi familia para conciliar con la niña por las tardes”, reconoce.

Las listas de sustitución se movieron mucho a última hora, por bajas, explica Ana Villas. La docente, que concurre por una de las 35 plazas de Secundaria en Biología y Geología, comenzará la primera prueba a las 10 de la mañana del sábado en Pontevedra la parte A y a las 18.30 horas la parte B. Son las segundas oposiciones a las que se presenta porque antes fue investigadora –y sufrió la falta de expectativas y precariedad del sector–. “Estudiar en exclusiva agota mucho”, reconoce, “tienes como un horario laboral en cadena, porque haces todos los días lo mismo”.

Los opositores valoran las medidas anticovid impuestas. Alba Villar

Sin embargo y de forma excepcional este año en Galicia, la Xunta no obliga a los interinos a presentarse a las oposiciones para mantenerse en las listas –no así en otras comunidades–. Los opositores agradecen este gesto, cuyos porqués explica más pormenorizadamente Julio Díaz: “Este año a causa del COVID hubo muchas personas que no pudieron o no quisieron preparar las oposiciones e iban a ir simplemente para presentarse al examen [firmar] y entrar en las listas, generando una masificación mayor y contraproducente”. De ahí que Educación accediera a eliminar ese requisito.

Los aspirantes ven, en general, con buenos ojos las medidas anticovid, como aumentar el número de sedes. Este año se doblará el número de tribunales, que pasan de los 163 que hubo en 2019 al 359 este año, lo que supone un incremento del 120%. De este modo, se reduce de forma significativa el número de personas opositoras por tribunal, en concreto en un tercio (32%): de 109 en el año 2019 a 74 este año. Los exámenes que se prolongarán hasta el 23 de julio, se realizarán de manera escalonada y en sedes descentralizadas para algunas especialidades.

El profesor interino de Lingua galega en el IES As Lagoas de Ourense, Iago Raposo, explica que se trata de las segundas oposiciones a las que concurre. Este compostelano de 45 años estuvo a punto de hacerse con una plaza en las anteriores pruebas y no pierde las expectativas: “Teño esperanzas. Vou a Lingua Galega e Literatura. Nas anteriores oposicións quedei na segunda proba por moi pouco. Pero non xogas contra ti so, non sabes como vai o resto. Quen diga que vai ben a unha OPE está faltando a verdade”. Además, el docente asegura que este año fue “bastante máis duro que outros anteriores”. “A situación era complicada: o alunado tiña maiores necesidades educativas especiais, con problemas reais fóra dos estudios, como depresións e falta de concentración”, reconoce.

A esto se añade que la Xunta suspendió las licencias por asuntos propios sin sueldo, así como la reducción de jornada, para el profesorado de hasta veinte especialidades de Secundaria, Formación Profesional y enseñanzas especiales en lo que quedaba de curso académico ante la falta de docentes sustitutos. Fue en abril, porque tradicionalmente es el mes en el que los docentes reclaman el permiso para repasar los temarios. Y el telón de fondo era el aumento de solicitudes para preparar las oposiciones.

“No meu caso , puiden conseguir a licenza sen soldo porque xa a pedira en xaneiro e así repasei para as oposicións”, agradece Iago Raposo. También se felicita que “non presentarte non provoca que te ‘caias’ das listas”. Para Iago, las pruebas arrancarán dentro de una semana, el miércores 23 en Ferrol, por lo que se concentra en estos momentos en su ‘sprint’ final.

¿Cómo se reparten los candidatos? La lista de admitidos inlcuye 11.155 candidatos a docentes de Sedundaria y 5.676 aspirantes a profesores de FP y enseñanzas artísticas, además de 9.332 de Educación Infantil y Primaria.

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