La eutanasia fiscal para heredar gratis morirá con la Ley Antifraude del Gobierno central. Junto con el golpe que el Ministerio de Hacienda dará a los pactos sucesorios, una fórmula cada vez más utilizada en Galicia desde que el Tribunal Supremo eximió en 2016 del pago del IRPF a las transmisiones en vida, el proyecto de ley también recoge la eliminación de la reducción del 60% del alquiler en el IRPF si no se declaró en la autoliquidación y cambios en la valoración de inmuebles de cara al impuesto de Transmisiones Patrimoniales y de Sucesiones y Donaciones.

La reforma, según apuntan desde el sector inmobiliario, provocará un tsunami en el mercado de la vivienda, con un gran impacto en Galicia, donde la pandemia ya desató un alza de los precios ante la creciente demanda y la cada vez más estrecha oferta en alquiler y en venta. Desde la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias advierten de que el proyecto de ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, una normativa que conllevará un incremento impositivo de las operaciones inmobiliarias, provocará una subida de los precios de entre un 2% y un 5% desde finales de este año y, con mayor impacto, en 2022.

“La subida de la carga impositiva será del tal calibre que las alzas en el mercado de la vivienda serán difícilmente asumibles por la clase media en general, aumentando así la desigualdad social”, cuestiona el presidente de la patronal inmobiliaria, Benito Iglesias.

Los primeros efectos, señalan desde el sector, comenzarán a notarse ya en el último trimestre de año. El hachazo fiscal que prepara el Gobierno en su ley antifraude está pendiente del trámite del Senado, con lo que su aprobación definitiva llevará de uno a tres meses.

Herencias en vida.

El Ejecutivo eliminará el beneficio fiscal del que hasta ahora se disfruta en Galicia –y en País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña y Baleares– al heredar una casa en vida. Con la nueva normativa, el heredero que haya adquirido un bien por donación en vida, si vende antes de la muerte del donante, pagará lo mismo en concepto de IRPF que si lo hubiera vendido el donante y deberá tributar sobre la ganancia generada desde la compra del bien. Desde 2016, en la comunidad gallega cualquier herencia y transmisión en vida está exenta del pago del IRPF, por lo que los pactos sucesorios se convirtieron en un trámite estrella. La Xunta sopesa llevar al Tribunal Constitucional la reforma. El portavoz parlamentario del PP gallego, Pedro Puy, abría la puerta a esta posibilidad después de que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, arremetiese contra esta reforma de Hacienda al tacharla de “ley ilegal” por atacar la autonomía fiscal gallega.

Reducción del alquiler en el IRPF.

El proyecto de ley elimina la reducción del 60% del alquiler en el IRPF si no se declaró en la autoliquidación. Hasta ahora bastaba con que declarara su existencia, incluso en el procedimiento iniciado por Hacienda para regularizar su situación. Pero a partir de ahora sólo los ingresos incluidos en la autoliquidación se tienen en cuenta para la reducción del 60%. Además, los dueños de viviendas en alquiler tampoco tendrán derecho a la desgravación del 60% si ha habido rendimientos erróneamente calculados en la autoliquidación y regularizados por la Administración.

Valoración catastral.

El proyecto de ley recoge también la modificación en la valoración de inmuebles de cara al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y al Sucesiones y Donaciones. La base imponible de estos dos impuestos ya no será el valor real de los inmuebles, sino su valor de mercado. Y la norma del proyecto presume que este es el valor de referencia aprobado por la Dirección General del Catastro. Por ello, será el contribuyente el que tenga que demostrar que dicho valor de referencia no se corresponde con el que realmente tiene el inmueble. En consecuencia, el propietario deberá tributar por ese valor al comprar, heredar o recibir una vivienda en donación

Impuesto de Patrimonio.

La nueva valoración de inmuebles conforme al valor de referencia de Catastro también afecta al Impuesto sobre el Patrimonio. Así, el contribuyente no sólo deberá tributar por dicho valor al comprar, heredar o recibir en donación una vivienda, sino que en el caso del Impuesto sobre el Patrimonio deberá declarar los inmuebles en propiedad conforme al valor determinado o comprobado por la Administración a efectos de otros tributos.

Comprobación de valores.

Hacienda aplicará la nueva valoración tanto al que vende la vivienda, como al que la compra. En el caso de los vendedores, estos tendrán que pagar más IRPF porque Hacienda considera que el valor de escritura no es el de mercado (es decir, el valor de referencia de Catastro).