Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El PP solo aceptará las competencias de Tráfico con una condición: la continuidad de la Guardia Civil

Un agente de la Guardia Civil en Vigo

Un agente de la Guardia Civil en Vigo Pablo Hernández Gamarra

Colectivos de la Guardia Civil se movilizan para evitar el traspaso de las competencias de Tráfico y Seguridad Vial a Galicia, una decisión que en la práctica conllevaría la creación de una Policía propia que relevaría a las actuales patrullas en el control de carreteras. Casi dos semanas después de que el Parlamento gallego acordarse reclamar al Estado esta transferencia, una iniciativa del BNG que salió adelante con el apoyo del PSdeG y la abstención del PP, representantes de diez colectivos de agentes reclamaron ayer que se diera marcha atrás en esta demanda y se mantenga a la Guardia Civil al frente de la vigilancia y el control del tráfico en la comunidad. Desde el PP gallego, su secretario xeral, Miguel Tellado, se mostró dispuesto a rectificar y no pedir la cesión de Tráfico a Galicia si eso implica la creación de un cuerpo policial propio que retire las competencias a la Guardia Civil, tal y como ha ocurrido en las comunidades con la gestión en materia de seguridad vial transferida.

“Si no es posible garantizar la presencia de la Guardia Civil en Galicia, renunciaremos a la reivindicación de las competencias de Tráfico”, garantizó ayer Tellado durante un encuentro con 21 representantes del Instituto Armado pertenecientes a 10 colectivos, una cita en el que también participaron Paula Prado, portavoz de Interior del PP gallego en la Cámara autonómica, y Ana Vázquez, portavoz de Interior del PP en el Congreso.

Tellado quiso desvincular a Galicia de los traspasos de Tráfico en comunidades como Navarra, con una Policía propia, y limitó la reclamación del PP a la demanda de competencias administrativas en esta materia. “Una competencia para la que nos faculta la Constitución y el Estatuto”, aseguró el secretario xeral del PP gallego, aunque aclaró que “ahora no es el momento”. Esta demanda administrativa, según dijo, “nada tiene que ver con expulsar a la Guardia Civil de las carreteras gallegas, al tiempo que culpó de desinformar sobre esta cuestión a otros partidos “con intereses electorales en Madrid” en el momento en que se debatió la iniciativa del BNG.

Por su parte, Paula Prado advirtió de que la abstención del PP gallego se produjo en la toma en consideración de una proposición de ley del BNG, lo que –adujo– “no implica aceptar el texto legislativo propuesto, solo abrir una vía para debatir la cuestión competencial”. “Ahora debatiremos la propuesta de ley y la postura de nuestra formación a favor de la Guardia Civil quedará claramente reflejada”, zanjó la portavoz de Interior del PP gallego en el Parlamento. “Nuestro modelo –alegó– no es ni el del BNG ni el de Navarra“.

Uno de los colectivos más críticos con el resultado de la votación del pasado día 27 en la Cámara autonómica fue APROGC, asociación con representación en el Consejo de la Guardia Civil. “Unos y otros deberían justificar en qué basan su decisión de apoyar con su voto favorable o abstención este proyecto que nadie reclama en la sociedad”, cuestionaron ayer desde la Asociación Pro Guardia Civil.

El colectivo lamenta que la profesionalidad del cuerpo “se está viendo cuestionada con este tipo de iniciativas que en nada favorecen el servicio que prestan cada día los guardias civiles” Para esta asociación, esta iniciativa pretende emular a Navarra y busca “crear una Policía de Galicia” que releve a la Guardia Civil en las competencias de Tráfico por lo que reclaman “un estudio técnico que justifique que una policía regional será mejor, y prestará mejor servicio que la Guardia Civil”. Además, piden un estudio del coste económico y la eficacia que tendrá un nuevo cuerpo.

Compartir el artículo

stats