La aplastante victoria de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, en las elecciones a la Comunidad de Madrid ha desatado un seísmo en la política española. El primero en sucumbir al terremoto ha sido Pablo Iglesias. El candidato de Podemos, que ha fracasado en su declarado objetivo de "parar a la ultraderecha" y deja a su partido como el tercero del malparado bloque de la izquierda, ha anunciado que abandona la política institucional y partidaria. El adiós del líder morado estaba previsto a medio plazo de antemano, pero el demoledor resultado ha acelerado la decisión.

La onda expansiva de lo ocurrido en la noche electoral, que los populares intentan que sea el kilómetro cero de su retorno a la Moncloa, llegó a Galicia minutos después. Desde la oposición, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, mostró su preocupación por la victoria de la "derecha trumpista y más ultra" y por el fortalecimiento del "centralismo madrileño, que tanto daño le hace a Galicia".

También saltó a la palestra el PPdeG desde su cuenta de Twitter. Anoche comenzaron con un texto típico de felicitación a Ayuso y de reivindicación de la posición de su partido. Luego siguieron retuiteando una publicación de su líder y presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en un tono similar. Y, una vez que el líder morado anunció que deja la política, llegó su particular despedida: "Silencio atronador de los diputados de Podemos Galicia tras el anuncio de Pablo Iglesias. A falta de su valoración, ahí va la nuestra: tanta gloria lleves como paz dejas".

El tuit fue cirticado por numerosos usuarios por la "falta de elegancia" de la formación conservadora. Una de las primeras respuestas fue la de la diputada del PSOE PIlar Cancela. "Paréceme de pouca altura política ese comentario nunha conta oficial dun partido político. A discrepancia non é incompatible co respecto e demerece a quen se expresa neses termos. Mágoa!". El PPdeG no dio marcha atrás y subió la apuesta: "Nos alegra mucho que discrepemos con usted en lo que es y no es altura política. Un saludo".

Los populares recibieron duras críticas por esa desabrida manera de dirigirse a un rival político en horas bajas y también se les recordó la actitud del propio Iglesias tras las últimas elecciones gallegas, cuando en su análisis de la victoria arrolladora de Feijóo lo primero que hizo fue felicitar al presidente gallego.