Tras casi una década con sus proyectos de alta velocidad ferroviaria paralizados debido a la crisis económica que arrancó en 2008, Portugal los ha retomado recientemente, pero con un enfoque distinto al original. Ya no interesa, al menos de momento, la conexión entre Lisboa y Madrid, sino que la prioridad la ha puesto ahora en la línea de AVE entre Vigo y Oporto. Se trata de una apuesta que el Gobierno portugués reafirma insistentemente para darle un empujón a un corredor cuyas prestaciones actuales se han quedado bastante anticuadas. Como ayer ratificó el ministro de Asuntos Exteriores luso, Augusto Santos Silva, en una entrevista a la agencia Efe. El primer objetivo es extender la alta velocidad de Lisboa a Oporto y darle continuidad hasta Vigo.

El ministro no descarta por completo un AVE entre Madrid y Lisboa, pero admite que no está entre las prioridades actuales y advierte que las conexiones ibéricas deben tener en cuenta los intereses de España y Portugal. “Hay que abordar la red de alta velocidad en la península ibérica desde el punto de vista de los intereses de los dos países. El interés de Portugal no es tener solo una conexión a Europa a través de Madrid. Es tener conexiones en alta velocidad ferroviaria en plural, varias conexiones”, dijo en la entrevista.

Aunque respondió con un “no” al ser cuestionado sobre si la alta velocidad entre las dos capitales ibéricas está descartada, refirió que actualmente Portugal tiene dos prioridades para invertir en sus redes ferroviarias, y ninguna pasa por Madrid. La primera es aproximar más las áreas metropolitanas de Lisboa y Oporto a través de la alta velocidad, para acortar el tiempo de viaje. La segunda, “prolongar esa línea hasta Galicia”.

“Y tendremos otras prioridades. Los dos ministros de Transportes portugués y español siguen trabajando sobre eso”, asegura.

Reducción del trayecto a la mitad

El trayecto entre Vigo y Oporto es ahora de unas dos horas tras haberse recortado en 15 minutos el pasado 25 de abril al estrenar Portugal el servicio comercial con trenes eléctricos. Pero el objetivo es llegar a un viaje de algo menos de una hora cuando la línea se convierta en alta velocidad.

Las conexiones transfronterizas han sido un tema recurrente en las últimas cumbres bilaterales entre Portugal y España. El único enlace ferroviario que existía entre las dos capitales era el Lusitania, un tren nocturno que une Lisboa y Madrid en 10 horas cuyo servicio fue interrumpido en marzo de 2020 por las restricciones de la pandemia de coronavirus y desde entonces no se ha retomado entre dudas sobre su rentabilidad. Portugal ya se mostró disponible para hablar con Renfe de la recuperación de este servicio.

En el norte la situación es diferente y sí se ha mantenido el servicio entre Oporto (Portugal) y Vigo (España).