El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, elevó ayer el tono contra el Gobierno central a propósito de la paralización de un artículo de la Lei de Saúde, que ampara una posible vacunación obligatoria y medidas restrictivas como los confinamientos domiciliarios, tras el recurso “político y no jurídico, partidista e irresponsable” de Moncloa ante el Tribunal Constitucional. “Todos los gallegos y españoles estamos desamparados a partir del 9 de mayo por inacción continuada y constante del Gobierno. Teníamos una respuesta, pero boicotecada por el Gobierno, el PSOE, BNG y Vox, que son los que se opusieron a la ley”, expuso tras reiterar que no obligan a vacunar.

El cara a cara parlamentario entre Feijóo y los líderes de la oposición se convirtió en un nuevo escenario de enfrentamiento y reproches cruzados. En el caso del debate con el socialista Gonzalo Caballero, Feijóo se agarró al discurso del aldraxe y del supuesto maltrato a la comunidad por parte del Ejecutivo de coalición PSOE-Unidas Podemos que preside Pedro Sánchez.

Feijóo, contrario como su partido, e PP, hace tiempo al estado de alarma de varios meses, rechaza ahora que el Gobierno deje expirar ese período que permite recortar temporalmente derechos fundamentales. Alega que no se ha aprobado, como reclamaba, una ley específica para gestionar la pandemia, por lo que urgen soluciones. Una de ellas pasa por la Lei de Saúde.

El titular de la Xunta alegó que Aragón cuenta con una norma similar que no ha sido recurrida. “¿Es que acaso el Gobierno de Aragón tiene más competencias? ¿Cuál es el problema? ¿Que esta ley no está publicada en catalán”, ironizó, informa Europa Press, antes de censurar que se haya abordado el asunto en una mesa de diálogo Xunta-Gobierno tras acudir al Constitucional y no antes, como sí ha propuesto el Ejecutivo en dos normas con las que también ha surgido conflicto: la de reactivación económica y la de residuos.

Sus explicaciones no convencieron a Caballero, que exigió a Feijóo que “no aproveche la pandemia para imponer retrocesos democráticos”, en alusión a la posible vulneración de derechos fundamentales que el Gobierno invoca para paralizar la Lei de Saúde. “A usted lo frenó la Constitución tras utilizar el rodillo de la mayoría del PP para aprobar esa ley”, le reprochó el líder socialista, que aprovechó para comprar esa “restricción de derechos y libertades” con la “falsa libertad” prometida por la candidata del PP a presidir Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

El duelo entre Feijóo y la portavoz nacionalista Ana Pontón versó sobre el modelo de residencias de mayores. La líder del BNG recordó que 790 personas murieron en esos centros a causa del COVID-19 (35%) y pidió que la Xunta asuma la gestión ahora en manos de entidades privadas para mejorar la atención. “La pandemia sacó a la luz todos los problemas de las residencias, no nos hagamos trampas, ya estaban ahí”, cargó contra un modelo “totalmente privatizado”.

En una estrategia habitual, Feijóo replicó con una comparación con el bipartito, que gobernó entre 2005 y 2009, para acusar al BNG de “hipocresía”. En aquel período, dijo, se construyeron cuatro residencias públicas con 240 plazas y se concertaron 640. Además, recordó que gracias a la vacuna estos centros suman 37 días sin fallecimientos ni contagios.