Las infracciones a la normativa sobre animales peligrosos y razas caninas peligrosas denunciadas por la Guardia Civil ascendieron el año pasado a 538 y a 83 en lo que va de año, según datos facilitados a Europa Press por la Benemérita, que recuerda la obligación de tener una licencia administrativa.

Mientras, desde la fundación animalista Franz Weber su portavoz en Galicia, Rubén Pérez, reclama medidas de sensibilización para no “prejuzgar o criminalizar” a los animales, en alusión en concreto a las razas catalogadas como perros potencialmente peligrosos. “Los casos de daños personales o a otros animales han sido muy puntuales y no superiores en número a incidentes con otras razas y, por supuesto, muy inferiores a los sucesos de maltrato animal que se suceden en Galicia con contextos de auténtica crueldad”, sostiene.

Tanto esta fundación como la Guardia Civil recuerdan que es necesario tener una licencia administrativa para la tenencia de animales potencialmente peligrosos que, entre otra documentación, exige la formalización de un seguro de responsabilidad civil, además de su inscripción en el Registro Municipal de Animales Potencialmente Peligrosos.

Solamente en el caso de solicitar licencia para la tenencia de un animal salvaje en cautividad y potencialmente peligroso (gran felino, serpiente venenosa...), es necesario presentar la documentación que acredite el origen legal del animal y una memoria descriptiva de las instalaciones y de las medidas de seguridad.