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Una denuncia en Galicia abre la investigación en Ibiza de un sacerdote por presunta pederastia

Sede del obispado de Ibiza. / Vicent Marí

Sede del obispado de Ibiza. / Vicent Marí

El Juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza se encargará de investigar al sacerdote de la isla señalado por al menos cuatro hombres por abusos sexuales perpetrados en los años 90, cuando tres de ellos eran menores de edad, y en 2006 contra un joven de 28 años a quien el cura había ayudado económicamente y que en esos momentos se encontraba en situación de vulnerabilidad.

El Tribunal Superior de Xusticia de Galicia (TSXG) ha confirmado que el Juzgado de Instrucción número 1 de A Coruña ha tenido conocimiento de una denuncia contra este sacerdote, y que se ha inhibido en favor del Juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza, ya que los hechos ocurrieron en la isla. Por tanto, el juzgado gallego recibió una denuncia contra el cura, pero no le tomó declaración ni ha practicado diligencia de ningún tipo, ya que le correspondería hacerlo al juzgado de Ibiza. Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia de Balears ha informado de que en la isla no se ha presentado ninguna denuncia contra el sacerdote.

Prescripción

Fuentes judiciales explicaron al Diario de Ibiza que los cuatro casos denunciados en los medios de comunicación habrían prescrito, tanto los supuestamente perpetrados en los años 90 como el de 2006. Pero finalmente, ahora, a raíz de la denuncia presentada en Galicia, la justicia ibicenca investigará el caso, y podría intentar averiguar si se han producido más presuntos abusos, ya que los cuatro denunciantes aseguran que hay más, al menos diez, y algunos de ellos podrían no haber prescrito. 

El cuarto denunciante, el que relata que sufrió los abusos en 2006, reside actualmente en Galicia, pero ha asegurado que aún no ha denunciado judicialmente al sacerdote, aunque, como ya dijo anteriormente, tiene intención de hacerlo cuando viaje a la isla. Por tanto, la denuncia presentada en Galicia podría ser la de una quinta persona, posible víctima de abusos sexuales.

Hasta el momento, el sacerdote no se ha defendido ni ha respondido a las llamadas de este diario. Hace dos semanas, el obispado relevó de sus cargos parroquiales al cura señalado por pederastia; lo hizo discretamente, ya que tanto el obispado como la archidiócesis de Valencia mantienen en secreto la investigación que el Vaticano ha obligado a emprender sobre este caso.

Sin embargo, hasta la semana pasada el nombre del cura seguía apareciendo en el listado de sacerdotes, y también como arcipreste de la isla. Ahora ya no aparece en la relación del clero diocesano y, según el diario Noudiari, el cura se encuentra en Galicia. El obispado ha reiterado que no va a informar acerca de la investigación a este sacerdote hasta que no se esclarezcan los hechos. Desde la archidiócesis de Valencia responden que no les corresponde a ellos informar sobre el caso.

Sacerdote investigador

El día 11, un sacerdote investigador viajó de Valencia a Ibiza para entrevistarse con Sergio Lleó, el primer denunciante, que fue quien hizo público el caso a través de las redes sociales. Tras la entrevista, Lleó declaró: "He notado que sí quieren investigar, y yo he dado el nombre de otras posibles víctimas, de los que quieren dar la cara y de los que no, y han dicho que les tomarán declaración". Lleó asegura que le contó el caso hace ya tiempo a quien entonces era entonces obispo de Ibiza, Vicente Juan, y a otras personas de la isla del ámbito eclesiástico, policial y político. Asegura que no le hicieron caso y que incluso algunos se rieron de él. 

Los denunciantes cuentan relatos similares. En todos los casos, según los testimonios, el cura se aprovechaba de la confianza que le tenían los chicos. Lleó era monaguillo en la iglesia del Rosario. Asegura que el cura le manoseó la zona genital cuando sólo tenía diez años, y que tuvo que frenarle. Muy parecido es lo que cuenta José, que ahora reside en Mallorca y que tenía once años de edad cuando, supuestamente, el cura le realizó tocamientos. Era su profesor de religión. Toni tenía 16 años y era catequista. Además, el cura era su tutor. Según su testimonio, intentó manosearle cuando iban en coche, y él, para evitarlo, se bajó prácticamente en marcha. Tres de los cuatro denunciantes tenían relación con la organización Camino Neocatecumenal, los Kikos, a la que, al parecer, también pertenecía el sacerdote denunciado. 

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