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Galicia quiere agarrarse al salvavidas millonario para la "España vaciada"

Aldea abandonada en Rodeiro Bernabé | Javier Lalín

El plan estatal contra la sangría demográfica reducirá la brecha entre el rural y el entorno urbano

La “España vaciada” de la que forma parte gran parte de Galicia recibirá una inyección de 10.000 millones de euros durante los próximos tres años para tratar de paliar la brecha de servicios con las zonas más pobladas y atraer ciudadanos, frenando así la sangría demográfica que padece desde hace años. La comunidad gallega, por ejemplo, es una de las castigadas por esa crisis que, en general, afecta al Viejo Continente. En 2035 perderá 11.735 hogares y, aunque cerró el año pasado con un pequeño repunte poblacional tras una década de adelgazamiento en su padrón, cuenta con casi 143.000 ciudadanos menos que en 1986 y suma décadas con un saldo vegetativo negativo, es decir, con más fallecimientos que nacimientos. Además, tras Castilla y León, Galicia es la comunidad que más peso ha perdido en el Estado desde 1960: del 8,52% al 5,69%.

Esta situación se replica en las zonas rurales de la Meseta y otros puntos de la Península Ibérica, que centran el grueso del Plan de Medidas ante el Reto Demográfico, presentado ayer en la Comisión Delegada para el Reto Demográfico, un objetivo ya marcado por la anterior administración de Mariano Rajoy.

La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, avanzó ayer el montante de inversión de esta estrategia, que suma 10.000 millones distribuidos en 130 medidas, de las que un centenar ya cuentan con asignación presupuestaria este año. Se trata de en torno al 10% del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

El plan será detallado en unos días. De momento, se desconoce el reparto de fondos o las medidas concretas, aunque Ribera avanzó ayer que buscan luchar contra la despoblación y garantizar la cohesión social y territorial, reduciendo la brecha entre el entorno rural y el urbano, así como garantizar la conectividad a internet de alta velocidad, un paquete de ayudas para la rehabilitación y la instalación de fuentes de energía renovables y para mejorar la depuración de aguas en pequeños municipios, la digitalización de la administración para que puedan realizarse trámites “on line”, un plan de mejora de infraestructuras de la Guardia Civil, la creación de más unidades del catastro , un programa de sostenibilidad turística en el rural, un refuerzo de los sistemas de atención a la tercera edad e incluso un “Erasmus rural” para que algunos estudiantes se realicen prácticas en entornos con escasa población.

Ribera reconoció que se trata de una estrategia a largo plazo que no dará frutos “ni en un año, ni en un mandato de una administración”.

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