La Lei de Acción Exterior y Cooperación para el desarrollo de Galicia fue aprobada ayer en el Parlamento con el voto a favor del PP, que ostenta la mayoría absoluta. El “no” vino solo de la bancada del PSdeG, ya que el BNG optó por la abstención a pesar de las “grandes discrepancias de fondo” que mantiene con el texto.

El debate en torno a esta norma, llevada por la Xunta al Legislativo tras consensuarla con el Ministerio de Asuntos Exteriores para evitar un recurso de constitucionalidad, provocó varios momentos de tensión. Uno de ellos, cuando el diputado popular Alberto Pazos sugirió al PSdeG la celebración del congreso gallego “que tiene pendiente”. “Y ojalá pongan al frente de ese grupo a alguien que tenga algo que ofrecerle al pueblo gallego”, esgrimió. Por su parte, los socialistas reavivaron polémicas en torno al “clientelismo” de la acción exterior de la Secretaría Xeral de Emigración.