Un buque de la Armada interceptó en la tarde noche de ayer lunes una embarcación frente a la costa de Lugo que transportaba tres toneladas de cocaína. En la denominada Operación Bocanegra han sido detenidos los nueve tripulantes del Nehir, un barco de 52 metros de eslora y bandera de la República de Palau (en la región de Micronesia, en el océano Pacífico occidental), al que aquellos abrieron una vía de agua para hundirlo al verse sorprendidos en alta mar.

Los detenidos, de nacionalidad georgiana y turca, pasarán a disposición judicial "en los próximos días".

En el operativo han colaborado funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, junto con agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

La investigación conjunta comenzó en mayo de 2020 tras tener conocimiento de las presuntas actividades ilícitas de una organización criminal asentada en la comarca O Salnés, en la provincia de Pontevedra.

Tras analizar la información obtenida en la investigación, coordinada por el Juzgado central de instrucción 1 de la Audiencia Nacional, los agentes supieron de un transporte de cocaína que sería transbordada a otras embarcaciones en algún punto indeterminado de las costas gallegas.

Las pesquisas se centraron en el Nahir, cuyas características y ruta de navegación encajaban con el posible objetivo de la operación policial.

Al mismo tiempo, los agentes también corroboraron que, debido a una alerta meteorológica en el litoral atlántico, no se podría hacer transbordo a ningún otro barco al paso del Nehir por las costas gallegas, motivo por el cual se decidió su abordaje.

En el operativo participaron el buque de acción marítima Serviola, de la Armada Española, con fuerzas especializadas a bordo de los tres cuerpos intervinientes; apoyado por un helicóptero y tres patrulleras de Vigilancia Aduanera y una patrullera de la Guardia Civil.

El Nahir fue abordado por equipos policiales de élite GEO que localizaron "gran cantidad de fardos", similares a los habitualmente utilizados para transportar sustancias estupefacientes, ocultos en un compartimento del barco.

Durante el asalto, la tripulación del Nehir, viéndose sin ninguna posibilidad de huida, accionó algún dispositivo que provocó la rápida inundación de todos los compartimentos de la nave con la intención de no dejar rastro alguno de su carga ilícita consiguiendo que, en poco más de dos horas, el buque se hundiera totalmente.

La rápida acción de todos los agentes y tripulación del buque 'Serviola' de Salvamento Marítimo permitió no solo la recuperación de todos los fardos donde venía la droga y el resto de efectos relacionados con los hechos investigados, sino también el rescate de toda la tripulación sin daño alguno.