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La educación en pandemia | Aulas confinadas

El desafío de compartir clases presenciales y ‘online’

Clase presencial y online en un aula del IES Valadares de Vigo / Cedida

El gran reto de la comunidad educativa es, no solo evitar la transmisión del virus en los centros, sino ofrecer alternativas lectivas a los escolares que deben cumplir cuarentena para no pierdan clases y puedan participar en el aula en directo con el resto de compañeros. La situación que afrontan profesores, padres y alumnos es inédita y conlleva un gran esfuerzo. Han tenido que ponerse las pilas:_aula virtual, clases espejo y videoconferencias. La educación telemática ¿ha llegado para quedarse?

El fuerte incremento de casos positivos de COVID-19 entre los menores en Galicia obliga a cuarentenas masivas en colegios e institutos. Las clases online son una realidad diaria y un reto para dar docencia a los que se quedan en el aula y a quienes están aislados bien por ser positivos o sospechosos. Los 3.725 contagios activos a día de ayer en la comunidad educativa gallega, elevan a casi 12.000 los alumnos confinados en sus domicilios que no pueden seguir las clases con normalidad, pues por cada contagio se aísla a una media de cuatro compañeros que hasta ahora dan negativo en la prueba de PCR. Profesores y directores de IES de distintos lugares de Galicia consultados por FARO DE VIGO reconocen que tanto ellos como padres y alumnos han tenido que ponerse las pilas y realizar un gran esfuerzo para sacar adelante la educación online.

La comunidad educativa gallega, con 3.725 casos activos de COVID, tiene casi 12.000 alumnos confinados en casa

Los educadores pasaron de dar clase telemática con todos los alumnos en sus respectivos domicilios durante el confinamiento de marzo a compatibilizar la clase presencial y la virtual, en la que participan a la vez desde sus casas los alumnos en cuarentena. Todos coinciden en que las clases online son una solución momentánea para evitar que los alumnos pierdan muchos días de clase, pero no pueden suplir la asistencia presencial. “No es lo mismo hablar para una cámara”, reflexionan.

En la mayoría de los casos, indican, si la salud de los chicos permitió las clases online, bien porque han sido asintomáticos o pasaron la cuarentena sin dar positivo, a su regreso a las aulas no se nota una bajada de nivel. No ocurre lo mismo con quienes se encontraron mal y no pudieron seguir las clases, aunque apostillan que en ese caso “es como cuando un alumno está enfermo y deja de venir a clase, por varicela o gripe, no pierden más”.

Las mayores dificultades en las clases online radican en la edad de los escolares. Los profesores de Primaria tienen más difícil atrapar la atención de sus alumnos en casa y los padres tienen que estar pendientes por si surge algún problema tecnológico . En Secundaria y bachiller saben autogestionarse mejor.

“Aunque haya un solo niño confinado en su casa, todos los profesores tienen aula virtual y trabajamos a diario telemáticamente. Todas las clases están con el ordenador en la webcam. El profesor explica para la clase y para los niños que están en su domicilio. Si alguno no tiene ordenador en casa, la Consellería de Educación se lo facilita en menos de 48 horas”, explica Eva Pérez, directora del Instituto de Enseñanza Secundaria, IES, de Valadares en Vigo.

De momento no han tenido grandes brotes, si bien se aisló a toda una clase del Bachillerato de Artes por precaución, cuando una niña se encontró mal y un compañero manifestó que se había quitado la mascarilla para respirar mejor mientras el resto la socorría, algo que después se comprobó que no había sido así.

“Jamás se ha producido un contagio por contacto en el centro. Son lugares seguros”

Eva López Tarrío - IES VALADARES

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En el IES de la localidad coruñesa de Ames, no han llegado a tener muchos casos de COVID diagnosticados, pero sí alumnos en cuarentena por posible contacto. “Los atendemos online. El profesor, si son asignaturas de letras o de historia, les pone los comentarios de texto y ejercicios por el aula virtual, cuando los alumnos los remiten se corrigen y se los vuelven a mandar. El profe lo hace fuera de su horario lectivo, claro”, expone Marisol Louro, directora del centro, que cuenta con 782 alumnos.

“No es lo mismo estar en casa que en clase, pero no notamos que en online baje el nivel ”

Marisol Louro - IES AMES

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“En el caso de asignaturas más prácticas, como matemáticas o tecnología, los estudiantes se pueden conectar a la web para seguir las clases en directo con el resto de sus compañeros”, incide. Lo anterior, matiza, en caso de que no se encuentren mal: “No siendo positivos los estudiantes pierden muy poquito porque pueden atender a las clases normales. No es lo mismo estar en casa que en el aula, pero suple bastante bien lo que es la atención y el horario pues les obliga a levantarse y estar atentos”.

Clase presencial y online en un aula del IES Valadares de Vigo Cedida

El IES Xunqueira II de Pontevedra es un centro grande, con 665 alumnos y de “capital”, explica su director Juan Carlos Pérez. Todos los niños tienen ordenador y el centro cuenta con cañones, pizarras digitales y medios para conectarse. “Para que todo funcione el profesorado ha tenido que ponerse al día en competencias digitales, pues pasamos a tener gran dependencia de las tecnologías, así que hemos ido haciendo los deberes en cursos anteriores, con formación para educadores, aunque algunos eran reacios, y apostando por nuevas tecnologías”, relata el director, Juan Carlos Pérez Mestre.

“Tenemos cañones, 700 ordenadores y pizarra digital, pero sin técnico de mantenimiento”

Juan Carlos Pérez - IES XUNQUEIRA II

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No todo es fácil y requiere un gran esfuerzo, advierte: “La informática es uno de los pilares de nuestro centro. Tenemos 35 líneas telefónicas que hemos desviado a los teléfonos de los profesores y 700 ordenadores. Hay que hacer que funcionen todos los equipos, dar de alta a todos y cada uno de los alumnos y de los profesores en los programas y foros, comprobar cámaras y altavoces... Siempre hay fallos y no tenemos a nadie de mantenimiento. Ahora se ocupa un profesor, que dedica cinco horas, pero creo que la Xunta debería facilitarnos un especialista. Compañeros de otras autonomías se sorprenden cuando les digo que la Xunta facilita un ordenador al niño que no tiene ”.

Clase presencial y online

Pese a que Xunqueira II es un centro volcado en la digitalización, Pérez Mestre asevera que la llegada de la pandemia “nos pilló en bragas con el aula virtual”. Expone que: “Al principio usábamos el correo electrónico y por cada uno que mandabas recibías el doble o el triple: el que contestaba dos veces, el que se equivocaba... El sistema no podía con tanto. Ahora con las herramientas de la Xunta aplicamos clases espejo y los alumnos pueden participar por videoconferencia y aula virtual”.

“Algunas ubicaciones geográficas en el rural puede tener zonas oscuras para internet”

José Manuel Valcarce - IES SARRIA

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El IES Xograr Afonso Gómez de Sarria, con 365 alumnos, tiene otros problemas, apunta su director José Manuel Valcarce: “Por un lado la falta de recursos técnicos y por otro la ubicación geográfica que puede tener un determinado alumnos. En las ciudades no va a haber problema, pero en el ámbito rural hay zonas oscuras en cuanto a cobertura de red, o conexiones con muy baja calidad que permiten usar un aula virtual pero no una videoconferencia”. En su opinión el enfoque de la enseñanza telemática es distinto si todos los alumnos están confinados o se trata de un aula mixta. Considera esta última fórmula más motivadora, pero teme que el incremento de consumos de red aumente tanto que algunas zonas rurales tengan dificultades. Valcarce comenta emocionado que no pensó que el programa de la Xunta para facilitar ordenador y conexión a los niños funcionara tan bien como ha resultado: “Solo he tenido que pedir dos ordenadores, wifi y rúter pero en menos de 24 horas estaban en el centro”.

Las cifras

1-Nuevo máximo: 3.725 positivos

Los centros educativos gallegos sumaron ayer un nuevo máximo de contagios con 3.725 casos positivos. Además hay 184 aulas cerradas y 8 escuelas infantiles clausuradas.

2-Un centro de educación especial

El CEE Miño de Ourense es el único centro de educación especial cerrado. Cuenta al menos con ocho casos en sus instalaciones que siguen registrando nuevos contagios. 3- El mayor número de casos en A Coruña

Los centros de área de A Coruña superan ya el millar de casos activos, en concreto suman 1.005. El área de Vigo suma 684 contagios, la de Santiago 547, la de Pontevedra 460, la de Ourense 396, la de Lugo 364 y Ferrol 269.

4-Mil centros y 30.000 profesores

Galicia tiene 1.100 centros educativos y solo en una veintena está pendiente la puesta en marcha del aula virtual. Además, el sistema público de Educación cuenta con 30.000 profesores, de los que más de 22.000 tienen acreditadas competencias digitales.

Unidades centinela: medir el CO2 para ventilar las aulas

El IESE Valadares de Vigo es uno de los ocho centros centinelas de vigilancia COVID en Galicia y su directora, Eva Pérez, forma parte del comité creado por la Consellería de Educación. “Nuestro centro había estado trabajando en los detectores CO2 antes de la pandemia, así que nos propusimos y estamos incluidos en el programa COVID. Los últimos datos, de esta misma semana, reflejan que el detector que tenemos en el aula pasa de verde a naranja o rojo en función de la carga de CO2. La gráfica demuestra como teniendo las puertas y las ventanas abiertas se mantiene siempre en verde, si bien en algunos momentos cuando hay una clase seguida y no se está ventilando por alguna causa, empieza a ponerse naranja y en el momento en que se abren puertas y ventanas regresa al verde. Estamos construyendo nuestros propios detectores de CO2 con el objetivo de colocarlos en todas las aulas para que cuando el pilotito se ponga en rojo nos indique que tenemos que abrir y ventilar. La ventilación es la primera medida que garantiza que no haya contagios, cuando tienes frío, llueve y quieres cerrar un rato, llevas el detector activado y te avisa.

Clase de música y flauta en el IES Xunqueira II. Cedida

Centros seguros: los alumnos se contagian fuera y no lo transmiten en el instituto

El avance disparado de los casos positivos de COVID entre los escolares, que se han triplicado desde que el pasado 8 de enero arrancó el curso tras las vacaciones de Navidad y que ha obligado a clausurar 184 aulas, siete centros infantiles y otro de educación especial, ha abierto la polémica. ¿Deben seguir abiertos o se debe abogar por la educación virtual? Que escuelas e institutos son lugares seguros es un mantra que mantiene la Consellería de Educación, pero que también hacen suyo los directores de institutos consultados por FARO DE VIGO. “ Los contagios no se producen en los centros, sino fuera, generalmente en el entorno familiar”, explican los directores de Instituto consultados por FARO DE VIGO. “En ningún caso, jamás, en este centro se ha producido ningún tipo de contacto, y eso que hace poco aislamos a una clase de veinte alumnos por precaución. Todos los niños cuarentenados por su contacto con un compañero positivo han dado negativo en la PCR. Con lo que se verifica al cien por cien que nunca hubo contactos en el centro. Es cierto que tenemos siempre puertas y ventanas abiertas, usamos mascarillas, mantenemos distancias y utilizamos hidrogel. Los alumnos cumplen la normativa, incluso aquellos que comparten recreo para tomarse un bocadillo. Si después de cuatro meses con goteo de casos puntuales positivos en el entorno familiar, no se ha contagiado ni a un profesor ni a un compañero el instituto, está claro que los centros no son lugar de riesgo”, indica Eva Pérez, del IES Valadares.

En sentido similar se pronuncia Marisol Louro, del IES de Ames: “Teníamos mucho miedo al inicio del curso con lo que iba a pasar en los recreos, pero ningún chico del centro dio positivo por su relación con los compañeros positivos y eso que Ames pasó dos veces por alerta roja La ventilación es fundamental, ninguno se queja ya del frío, todos hemos descubierto las camisetas de felpa”. En el IES de Sarria tienen ahora sus primeros tres positivos, pero todos se contagiaron fuera del centro. Algo similar ocurre en el IES A Xunqueira II de Pontevedra. Todos coinciden en que la ventilación la distancia y las mascarillas son claves.

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