El Parlamento gallego aprobó ayer los presupuestos de Galicia para 2021, que ascienden a 11.563 millones de euros, tras rechazar el PP más de un millar de enmiendas presentadas por la oposición para este último debate en pleno. Tanto el BNG como el PSOE acusaron al grupo mayoritario de aplicar “el rodillo” y criticaron que las cuentas se han quedado “obsoletas” ante el recrudecimiento de la tercera ola de la pandemia. Los populares, sin embargo, reivindicaron que estos presupuestos son los “mejores” frente al COVID-19 y negaron que sean “papel mojado”, puesto que ya se hicieron sabiendo que iba a haber nuevos brotes de coronavirus. Las cuentas incluyen una reserva estratégica de 33 millones de euros para contar con recursos que permitan reforzar cualquier necesidad derivada de la evolución de la pandemia.

La Xunta defendió unos presupuestos que son “los más elevados y con el mayor gasto social de la historia” y que, como novedad, incluyen cuatro nuevos fondos. El Fondo Covid estará dotado con 503 millones de euros y habrá una partida de 33 millones para imprevistos. El fondo REACT-EU tendrá un importe de 430 millones para impulsar la reactivación económica y el empleo. Y se crea por primera vez el Fondo Consenso, con 115 millones, para financiar las medidas que se adopten en el seno de la comisión de reactivación económica creada en el Parlamento, en el marco del Diálogo Social y las recomendaciones del Comité de Expertos Económicos. Y, el último fondo, es del de Garantía de las Infraestructuras Sanitarias, dotado con 105 millones de euros.

Ninguna de las 1.176 enmiendas que la oposición mantuvo vivas hasta este último trámite parlamentario fueron incorporadas al texto. Y durante la tramitación de los presupuestos en comisión parlamentaria solo se aceptaron cinco propuestas del PSdeG y otras dos transaccionadas con este partido y con el BNG.

La portavoz nacional del Bloque, Ana Pontón, lamentó el “rodillo de absolutismo” del PPdeG. Además, criticó unos presupuestos que están “obsoletos antes de ser aprobados”. Incluso ofreció al PP retrasar una hora la votación para consensuar cambios en las cuentas de 2021.

También el líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, afeó la falta de voluntad de consenso del grupo mayoritario y les instó a “bajar del pedestal” en el que están subidos.

En su opinión, las cuentas aprobadas ayer no dan respuesta a la crisis del COVID-19: “Son un papel sin proyecto ni respuestas, ya superado por las necesidades de la gente”, clamó.

Los partidos de la oposición aprovecharon el debate para criticar la gestión que la Xunta está haciendo de la pandemia. Pontón pidió que se refuerce la sanidad y dar ayudas a los sectores afectados por la pandemia. Caballero demandó “fondos para que la gente pueda vivir y sobrevivir”.

Pero el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, rebatió las críticas de la oposición Según defendió, “no hubo vetos a ninguna enmienda”. Así reivindicó estas cuentas por “coherentes, realistas y lejos de la improvisación”.

El secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, advirtió a la oposición que al rechazar ayer los presupuestos “votan contra Galicia”. “Le hacen oposición, no a la Xunta, sino a todos los gallegos”, les espetó el dirigente popular.

La primera ley de España de impulso demográfico ya es realidad en Galicia

La comunidad perdió de enero a junio de 2020 casi 9.000 habitantes

El Pleno del Parlamento aprobó ayer la Lei de Impulso Demográfico de Galicia, que es “única” en España, según destacó la conselleira de Política Social, Fabiola García. BNG y PSdeG han votado en contra al entenderla “reduccionista” y una “mera declaración de intenciones”, según los socialistas, y “una oportunidad perdida” porque “no” es “de consenso ni de país” y carece de concreción y compromisos, según el BNG. Sin embargo, García loó la vocación de “gran acuerdo” de esta ley y destacó que se aceptaron el 36% de las enmiendas presentadas por la oposición en el trámite parlamentario. “Galicia comienza hoy un nuevo camino como primera y única comunidad autónoma con una ley de impulso democrático”, subrayó García. “Creo que nuestros hijos y nietos pueden estar orgullosos de esta ley porque la hicimos los gallegos de hoy pensando siempre en los gallegos de mañana”, proclamó, para añadir que la normativa “blinda las políticas demográficas” para próximas décadas, informa Efe. Precisamente ayer se conocían nuevos datos del Instituto Nacional de Estadística que confirman que la población gallega sigue menguando: Galicia registró 16.518 muertes y 7.562 nacimientos en el primer semestre de 2020, lo que da un saldo vegetativo negativo de 8.956 personas. Así, el saldo vegetativo gallego agudiza sus datos negativos respecto al mismo período de 2019 (-8.456). El INE revela cómo los nacimientos siguen a la baja, pues son un 2,3% menos que en los seis primeros meses de 2019 (7.739).