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La varicela sigue aquí, pero bajo mínimos

Vacunación varicela

El último balance de 2020 cifra los casos en 1.144, el dato más reducido en 26 años

Aunque la pandemia trajo consigo grandes preocupaciones sanitarias, algunos de los efectos colaterales que conllevó, como el confinamiento decretado a partir de marzo del pasado año, provocaron un descenso en la incidencia de otras enfermedades, como constataba ya el propio Sergas a mediados de 2020 al medir la evolución a la baja de las paperas o de la varicela. En el caso de la varicela, llovía sobre mojado, porque en esta patología se estaba notando en los últimos años, sin el coronavirus, cómo las cifras iban a menos en una tendencia que desde Saúde Pública se ha asociado a la implantación de la vacunación en bebés a partir del año 2016. En todo caso, el resultado es que Galicia registró en 2020 el mínimo de infecciones de varicela de todos los registros de los últimos veintiséis años, o así lo apuntan los datos por ahora.

En concreto, según el último informe del pasado año, fechado a mediados del mes de diciembre y con datos a 29 de noviembre, hasta entonces se habían notificado en la comunidad 1.144 casos desde principios de año. Ese número supone apenas un tercio de las infecciones de las que dio cuenta Sanidade durante 2019. Y ya entonces los casos de infecciones por varicela habían alcanzado su récord por la cola si se analizan los datos desde 1995 que aparecen publicados en la web de Sanidade. Porque en 2019 las infecciones ya habían descendido más de un 40% en relación a 2018.

Hugo Barreiro

Hasta ahora los descensos iban “en consonancia”, según los informes de Saúde Pública, a que en abril de 2016 –hace ya casi un lustro– arrancase la vacunación infantil a cargo del Programa Galego de Vacinacións para los nacidos a partir de enero de 2015. A finales del primer año, la vacuna, según el Sergas, ya había mostrado una efectividad directa del 90%, provocando un descenso en la incidencia en los años siguientes y alterando lo que solía ser un ciclo bianual en la enfermedad con una “ligera tendencia al descenso” que se había recuperado en Galicia entre los años 2012 y 2016.

La cifra acumulada de 2020 difundida ha profundizado en esa bajada que siguió a la generalización de la inyección, que antes solo se ponía a los niños de 12 años cuando no hubieran pasado antes la enfermedad. En 2017 casi se registraron la mitad de casos que en 2016 y, un año después, los números aguantaban. En 2019 la caída se agudizó y en 2020 la cifra de contagios alcanzaría el punto más bajo de la estadística desde 1995 con los datos a falta de un mes para cerrar el año. A mediados del pasado ejercicio, el Sergas, en un informe donde refería cómo el inicio del estado de alarma había coincidido con un comienzo en el descenso en la afección de parotiditis (paperas), también aludía a la varicela en el mismo sentido.

En esta dolencia, no quedan tan lejos las incidencias de 2014 o 2016, cuando los números se dispararon hasta los 11.500 o casi 14.000, algo que “puede indicar”, según los informes, el efecto de retirada de la vacuna de las farmacias. Esa ausencia de las boticas provocó que hubiera padres que se desplazasen a Portugal para conseguir la inyección.

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