El Círculo de Empresarios de Galicia no oculta su preocupación por algunos factores que podrían ralentizar la recuperación económica de la comunidad tras la pandemia. De hecho, entienden que para salir de esta situación el problema no reside en los fondos europeos, sino en la burocracia actualmente existente para ejecutar esos recursos económicos, ya que temen que el procedimiento administrativo actual sea “una barrera” para no aprovechar esta oportunidad.

Así lo manifestó la presidenta del Círculo, Patricia García, en la presentación de un manifiesto público del Foro de Entorno Socioeconómico (FES) con los cambios que debe acometer las administraciones públicas para que Galicia afronte con éxito la nueva década y que gira en torno a cinco ejes.

Sin duda, el aspecto que más alarma a los empresarios es el de las “trabas administrativas” para impulsar nuevos proyectos. Según expuso García, “el problema no va a ser el dinero, sino cómo van a fluir esos fondos”. “El problema que tenemos en este país es que cualquier licencia lleva de media dos años. Y, si los proyectos tienen que iniciarse en el ejercicio 2020-21 y finalizar en 2026, no puede ser que la tramitación administrativa se coma el plazo”, indicó.

Asimismo, García habló de la necesidad de que las administraciones escuchen al tejido empresarial y sean “facilitadoras” en campos como el de las energías limpias, un sector que en Galicia “tiene mucho más recorrido de lo que se viene haciendo”, dado que la autonomía es un “referente” en utilización de renovables, superando incluso objetivos marcados para 2030. Por ello, el manifiesto reclama “el desbloqueo de la autorización para instalar parques eólicos marinos”.

Además, para generar negocios y atraer inversores privados, urgen a cambiar la política fiscal por una nueva “más atractiva”. Para ese ejercicio de captación, los empresarios gallegos también consideran fundamental “mejorar” la política de promoción de la comunidad.

En este sentido, el documento del FES apremia a “concluir de una vez por todas” las infraestructuras en marcha e iniciar la ejecución de las que faltan, ya que “nuevos retrasos en la salida sur de Vigo y el Corredor Atlántico pueden poner en riesgo inversiones de futuro”. En este punto, García recordó que cuando el AVE llegue a Galicia lo habrá hecho con 30 años de retraso con respecto a Sevilla, algo que “no se puede permitir”.

Por último, el texto manifiesta la importancia de contar con una educación y formación alineadas a los nuevos tiempos. García pidió la adaptación de currículo por parte de las universidades gallegas, así como “abundar” en la FP dual. En relación a la nueva ley educativa, también subrayó que debe primar la cultura del esfuerzo y la meritocracia: “No se trata de pasar de curso con asignaturas suspensas; tenemos que exigir desde la base”.