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Los menores víctimas de amenazas y delitos sexuales en internet se disparan un 40%

Galicia fue la quinta autonomía con más incremento durante el pasado año | Expertos vaticinan que la pandemia elevará los casos por el mayor uso de móviles y redes sociales

Un niño mira el móvil

Un niño mira el móvil Carlos Pardellas

No es raro hoy en día que los niños empiecen antes a navegar por internet que a leer. Sin embargo, sus destrezas tecnológicas no los protegen de las amenazas de la red, a las que están cada vez más expuestos. Acoso o amenazas de compañeros, coacciones, difusión de fotos íntimas, contactos con fines sexuales... El número de menores que son víctimas de ciberdelitos se disparó en 2019 un 40 por ciento respeto al año anterior. Un total de 183 chavales gallegos de menos de 18 años sufrió este tipo de conductas delictivas a través de la red. Y, según los expertos, esto podría ser solo la punta del iceberg porque la mayoría de los casos no llegan a denunciarse. Y además la pandemia ha sustituido las relaciones personales por un mayor uso de móviles y redes sociales, de manera que es previsible un incremento de este tipo de delitos con los menores como víctimas.

"Los casos que se denuncian no se corresponden con todo lo que sucede”

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“Es difícil conocer la dimensión real de problema, porque se carecen de datos, pero los casos que se denuncian no se corresponden con todo lo que sucede”, explica el psicólogo clínico y presidente de la Asociación para a Saúde Emocional na Infancia e na Adolescencia (Aseia), Ricardo Fandiño.

Las denuncias presentadas ante las fuerzas de seguridad son solo una muestra. En 2019 fueron víctimas de ciberdelitos un total de 183 menores gallegos, 52 más que el año anterior, y la cifra más alta desde que hay registros, según los datos del Ministerio de Interior. En 2011, por ejemplo, eran solo 67 los niños afectados, menos de la mitad de los que denunciaron el pasado año.

El delito más frecuente en la red que afecta a menores es el de amenazas. Medio centenar de chavales las sufrieron el pasado año. Una treintena denunció descubrimiento o revelación de secretos, que acostumbra a estar relacionado con la difusión de imágenes o conversaciones privadas. Pero también es frecuente el grooming, que consiste en contactar a través de las redes sociales con niños de menos de 16 años con fines sexuales. Se vieron involucrados en esta práctica 23 chavales, un 50 por ciento más que el año anterior.

HUGO BARREIRO | Pincha en en la imagen para ampliar

El incremento de niños gallegos objeto de ciberdelitos no es algo aislado. En el conjunto nacional las víctimas de este tipo de prácticas ilegales a través de la red también creció, aunque es cierto que el aumento en Galicia fue más intenso: del 40 por ciento frente al 18 por ciento a nivel estatal. De hecho, la comunidad gallega fue la quinta que experimentó un mayor incremento en 2019, solo por detrás de Murcia, Navarra, País Vasco y La Rioja.

El psicólogo clínico Ricardo Fandiño advierte que la situación podría agravarse a raíz de la pandemia de coronavirus y los obligados confinamientos. “Si antes el uso de las tecnologías entre los menores ya era fuerte ahora está siendo todavía mayor puesto que incluso se está promoviendo el uso de dispositivos móviles y ordenadores como medida profiláctica sanitaria para evitar los contactos presenciales”, advierte. En su opinión, esto va a llevar aparejado un aumento “del mal uso de las tecnologías” entre los menores.

La era digital ha propiciado que situaciones como el acoso estén extendiéndose más allá del ámbito escolar. Antes un niño podía sufrir abusos o insultos por parte de sus compañeros del colegio, pero ahora estos comportamientos no necesariamente desaparecen cuando sale por la puerta del centro educativo. “Hay que superar la denominación de acoso escolar y empezar a hablar simplemente de acoso”, asegura Ricardo Fandiño.

¿Pero cómo proteger a los niños de los peligros de la red? En primer lugar, este psicólogo aconseja “educar” a los menores para que, por ejemplo, sepan distinguir el ámbito de lo íntimo de lo público, dos conceptos que en las redes sociales aparecen “más difusos”.

“Tenemos que educar en el uso de internet y los adultos tenemos que hablar con ellos, acompañarles”, explica Fandiño.

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Aunque está bien “poner límites”, asegura este experto, internet forma ya parte de la vida de los jóvenes. “Cada vez más los niños viven en una realidad donde el online y el offline están intrincados”, advierte.

Por lo tanto, es inevitable que los menores hagan uso de las nuevas tecnologías. ¿Y cómo evitar que sean víctimas de acoso o amenazas a través de la red? Pues igual que se ha hecho toda la vida. “Si antes los niños bajaban a jugar a la plaza los padres les preguntaban con quién habían estado, a qué habían jugado... Con internet es lo mismo, hay que hablar con ellos, interesarse por lo que hacen”, explica el presidente de Aseia.

Sobre la mejor edad para comprarle el móvil a un niño, Fandiño explica que los menores pueden empezar a usar las nuevas tecnologías desde pequeños, pero siempre acompañados de sus padres, y no deberían usarlas solos hasta la pubertad. “Depende de su madurez. Se requiere tener ya un desarrollo moral y competencias psicosociales”, aclara este especialista.

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