Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Román Rodríguez González | Conselleiro de Cultura, Educación e Universidade

“Me reuniré con los empresarios para acompasar la oferta de FP a sus demandas”

“La ‘ley Celaá’ es moneda de cambio para asuntos que no tienen que ver con la educación”

El conselleiro Román Rodríguez

El conselleiro Román Rodríguez Alba Villar

Muy crítico con la nueva ley de Educación, la ley Celaá, el titular de este departamento en la Xunta utilizará todas las vías que permita la nueva norma para mantener en Galicia un “modelo que funciona y con el que hemos logrado reducir a la mitad el fracaso escolar en 10 años”. Subraya que habrá que aprobar todas las asignaturas para obtener el título de Bachillerato y que financiará a centros que segregan por género si es posible. Asume una apuesta decidida por la Formación Profesional para que se ajuste todo lo posible a lo que pide realmente la empresa.

FICHA PERSONAL
Román Rodríguez González (O Vento, Lalín, 1968) es doctor en Geografía y profesor titular del Departamento de Geografía de la Universidad de Santiago. Fue galardonado con el Premio da Crítica de Galicia (2000), en el ámbito de la investigación. Casado y con dos hijos, en 1999 fue elegido concejal por el PP en Lalín y en 2009 obtuvo acta como parlamentario autonómico. Desde febrero de 2015 es conselleiro, siempre en los ámbitos de cultura o educación.

–La ley Celaá, es la octava de educación de la democracia y genera más un debate ideológico que sobre la calidad de la enseñanza, que es lo que debería importar.

–Uno de los grandes déficits de la democracia fue la incapacidad de tener un marco estable en el campo educativo. Ahora se pone en marcha un nuevo marco legal sin ningún diálogo. La comunidad educativa no fue consultada, y tampoco las comunidades autónomas y primó absolutamente una visión ideológica. Creo que se utilizó la educación como moneda de cambio para asuntos que no tienen que ver con el mundo educativo, es una decepción absoluta.

–¿No cree que la visión ideológica la aplican todos, incluida la oposición? Se carga contra una supuesta eliminación de los centros concertados cuando no es exactamente así.

–Es una ley que fragmenta y posibilita que se use de manera perversa por parte de las administraciones autonómicas. Y eso puede llevar a múltiples problemas y a una gran desigualdad entre las personas. Plantea aspectos que abren la puerta a que sea muy difícil la viabilidad de la educación concertada como lo que tiene que ver con la distribución del alumnado o con la elección de centro, ya que acota a una zonificación territorial impidiendo que se pueda mover la población. También dificulta la escolarización de 0 a 3 años, uno de los elementos de la educación concertada para tener alumnos.

–¿Mantendrá la Xunta la financiación a centros que segregan por género?

–Seguiremos financiando todos aquellos centros que estén en el marco legal. En este caso, hay centros que están reconocidos por la Constitución y responden a la libertad de las familias. La Xunta lo ha hecho y lo hará porque están en el marco legal. Es una opción personal de las familias, son centros ordinarios concertados y que responden a un modelo que voluntariamente algunas familias eligen.

El conselleiro Román Rodríguez ALBA VILLAR

–Otro aspecto polémico es eliminar el castellano como lengua vehicular, un concepto que no figuró en ninguna ley educativa, tanto del PP como del PSOE, hasta 2013.

–Yo, si fuera el Gobierno, haría más caso a socialistas de renombre como César Antonio Molina o José Luis Méndez Romeu que al señor Rufián porque es una visión puramente ideológica. En Galicia no va a tener efectos directos porque tenemos un modelo propio, que se basa en el equilibrio de las dos lenguas oficiales y en el conocimiento pleno de las dos. Galicia es la comunidad autónoma donde los alumnos más conocen las dos lenguas propias.

–No me negará que el uso del gallego decrece.

–Pero eso es una cosa diferente. La administración debe garantizar el conocimiento y lo hace. Somos la comunidad autónoma donde más se usa la lengua propia y donde más avanza el bilingüismo, con total normalidad. Siempre defenderé, obviamente, la libertad de las personas de utilizar en su vida privada la lengua que quieran, faltaría más. Somos un buen ejemplo para otras comunidades con lengua propia.

–Solo el 24% de la oferta de Formación Profesional es de ciclos industriales, justo lo que demandan los empresarios. ¿Se elevará esa oferta para adaptar la FP plenamente al mercado laboral?

–Sí, ahí es donde tenemos que incidir. La FP duplicó su oferta y logró una tasa altísima de inserción laboral. El 82% de los ordinarios se emplean en los meses siguientes a finalizar los estudios y si hablamos de FP dual, el porcentaje supera el 90%, pero sí es cierto que el mundo empresarial evoluciona muy rápido y a veces es difícil seguir ese ritmo. Uno de los grandes retos es acompasar la oferta formativa en FP con la demanda empresarial. Eso se consigue con la modalidad dual y para nosotros es una prioridad. Me reuniré a principios de año con los empresarios para modular la oferta y la demanda. Es imprescindible una constante modernización de la oferta formativa para adecuarse a la necesidad de las empresas.

–¿Cómo se podría elevar la implantación de la FP dual, todavía escasa en Galicia?

–En Galicia hablamos de una auténtica FP dual, con formación directa de los alumnos en las empresas y estas adquieren un compromiso formativo y económico, que posibilita que el 92,5% se inserte en el mundo laboral. También hay que tener en cuenta la estructura empresarial. El modelo de FP dual nace en Alemania, donde las empresas son más sólidas y grandes que en Galicia, dominada por las pymes. Pero aún así, es posible hacer ciclos para varias empresas y entre las que ya colaboran ahora hay de las más significativas e innovadoras de Galicia, con acuerdos firmados y ahí hay una gran oportunidad, una gran línea de trabajo.

–La pandemia ha obligado a la consellería a contratar 1.500 profesores para clases de refuerzo y atender a las nuevas aulas creadas por el desdoblamiento de las anteriores. ¿Qué pasará con ellos tras la crisis sanitaria?

–Estamos hablando de futuribles, no sabemos lo que va a pasar. Todo va a depender de cómo evoluciona la situación sanitaria, de las necesidades docentes que existan. Obviamente, son profesores contratados por una necesidad concreta, para repartir a los alumnos en varias aulas. La forma de tener un puesto es mediante un concurso oposición. Ya hubo ofertas y habrá más.

“Anunciar un cambio legal el día que se autoriza un campus privado es de Pancho Villa”

decoration

–¿Galicia necesita ahora una universidad privada? 

–La universidad privada que está encima de la mesa acaba de ser aprobada por un ministerio gobernado por Podemos y debe desarrollar un proceso que está dentro del marco legal. Lo que importa no son las opiniones personales, sino el marco legal. Acabamos de conocer esa autorización y a partir de ahí hay un proceso que tiene toda la legitimidad para salir adelante. Prohibirlo sería prevaricar.

–Pero se anuncia un decreto para endurecer los requisitos.   

–Es una improvisación absoluta por parte del ministerio. El mismo día que autoriza una universidad privada anuncia un decreto con efectos retroactivos para cambiar los requisitos. Eso genera inseguridad, demuestra inconsistencia política y da la impresión de ser un ministerio gobernado por Pancho Villa. No se puede decir que se va a cambiar el marco legal el mismo día en el que se firma una resolución basada en ese marco legal.

–¿Pero hay que facilitar o poner más controles a estas instituciones académicas?

–España tiene una de las legislaciones más duras del marco comunitario para la puesta en marcha de universidades privadas, que existen en todos los ámbitos, pero no en Galicia. Lo importante es que sean buenas y presten un servicio a la sociedad.

“Un centro de producción cultural y de la memoria histórica en Meirás no son excluyentes”

decoration

–De lograr la cesión del Pazo de Meirás, ¿a qué se destinaría?

–Queremos convertir el recinto de Meirás en aquello para lo que fue pensado por Emilia Pardo Bazán, una de las intelectuales de su momento en España. Fue una pionera del feminismo en España y en Europa, sin duda. Meirás fue pensado como centro de producción cultural e intelectual, una idea que fue deturpada por el franquismo y nosotros queremos, en cierta medida, que las Torres recuperen esa esencia, sin olvidar nunca que ahí vivió un dictador y no debemos obviar esa parte de la historia de las Torres. Creemos que se pueden compaginar perfectamente ambas líneas y estamos ya trabajando en un plan de usos que, por supuesto, no queremos aplicar en solitario. Una vez que tengamos ese documento inicial, queremos hablarlo y buscar el consenso y la unión de todos, que fue fundamental para ganar el pleito contra la familia Franco y ese consenso debe seguir. Que sea como un proyecto de Galicia.

–Ya sabe la controversia que siempre hay en asuntos como este. La oposición pide que sea un centro para la recuperación de la memoria histórica.

–No son elementos excluyentes, en ningún caso. No hay que excluir nada. Son cuestiones que pueden compaginarse sin ningún tipo de problema.

Compartir el artículo

stats