Sin ser todavía un fecha concreta, la Xunta retomará las pruebas de las oposiciones autonómicas a partir del mes de febrero. Será entonces cuando se reanuden unos exámenes que en 2020 no se han podido celebrar por la pandemia al haberse aplazado al próximo año todas las pruebas por las que están esperando más de 40.000 aspirantes que competirán por las 7.380 plazas que están juego.

El conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez, así lo indicó ayer su comparecencia en comisión parlamentaria para presentar los presupuestos de su departamento para 2021. Confirmó que en las próximas semanas se aprobará el decreto de la oferta e empleo público de 2020 y ratificó el compromiso de aprobar el del año que viene en los primeros meses de 2021.

En su intervención informó también de que la Xunta había remitido al Gobierno central una propuesta formal para modificar el estatuto básico del empleado público con el objeto de reducir la temporalidad. Se pretende que en las ofertas de empleo público “se incluyan todas las vacantes ocupadas por personal interino sin que resulte de aplicación ninguna tasa de reposición”.

Además, “de manera adicional”, plantea que las ofertas de empleo público “puedan incluir el 80% de las plazas que se prevé que van a quedar vacantes por jubilación en el año en curso y el siguiente”, de modo que ese personal que se jubile “pueda ser relevado por personal que se presenta a las oposiciones”.

“Permitiría disipar las tasas de temporalidad”, advirtió, para añadir que, de permitirse, se estaría, a su juicio, en el camino de “poner fin” a la precariedad en el empleo público.

Críticas de la oposición

En su turno, los grupos de la oposición criticaron que el proyecto de presupuestos “no está a la altura” del “reto”, por la crisis que provoca la pandemia de la covid. Para Noa Presas, portavoz del BNG en el debate, “no hay un cambio de rumbo” de las políticas de los últimos años, cuando lo ve necesario para conseguir una “salida justa” y no “repetir errores”.

Por parte del PSOE, Beatriz Rodríguez Rumbo censuró que el presupuesto de sanidad aumenta menos que el incremento de media de las cuentas y ha cifrado en “solo un 7,46%” el incremento para la atención primaria.