El Parlamento gallego rechazó ayer con los votos del PPdeG las enmiendas de totalidad al proyecto de Ley de Impulso Demográfico presentadas por BNG y PSdeG, que consideran que la norma defendida por la Xunta es una “mera declaración de intenciones” pero está “vacía de contenido” para atajar la crisis demográfica que azota a Galicia hace décadas.

De este modo, esta ley inicia su trámite parlamentario a fin de que el texto se convierta en el primer texto legislativo de todo el Estado que desarrolla un articulado concreto para avanzar hacia una política demográfica a “largo plazo”, según la conselleira de Política Social, Fabiola García.

La conselleira pidió el respaldo de los grupos para conseguir dar luz verde a una “ley de país con la que todos los gallegos puedan sentirse representados”. Para la diputada nacionalista Olalla Rodil la norma “no dice cuándo ni de qué manera” va a afrontar la crisis poblacional de Galicia y se limita a reunir “meras ocurrencias y compromisos genéricos”. En la misma línea, Marina Ortega (PSOE) ha criticado que la Ley de Impulso Demográfico acredita que en la Xunta “no saben qué hacer” ante la continua pérdida de población.

El Parlamento también rechazó ayer las enmiendas de devolución presentadas por los grupos del BNG y del PSdeG a la ley de acción exterior elaborada por el Gobierno gallego, de modo que este texto normativo continúa su tramitación.

En su intervención para presentar la ley, el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, trasladó que esta nueva norma “pretende establecer una regulación actualizada y global en el ámbito de las relaciones exteriores” y recalcó que su contenido en todo momento ha sido consensuado con el Estado para evitar problemas de inconstitucionalidad.

El diputado del BNG Luis Bará mostró sus discrepancias con el texto legal que calificó de “ley menor” o “raquítica” por su “falta de ambición”.El PSdeG, a través de Pablo Arangüena, denunció que el enfoque de esta norma de la Xunta es propio de una “Administración decimonónica”.