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La anterior crisis fuerza al cierre de casi la mitad de las explotaciones mineras gallegas

Frente a las 398 de 2007, ahora apenas superan los dos centenares y su producción cayó un 56% | Las trabas burocráticas dificultan recuperar la actividad o abrir nuevas minas

Extracción de áridos en la antigua Corta Arinteiro, en la mina de cobre de Touro-O Pino (A Coruña)

Extracción de áridos en la antigua Corta Arinteiro, en la mina de cobre de Touro-O Pino (A Coruña)

La actividad minera en Galicia ha sufrido un desplome en la última década. Pocos sectores de la economía han experimentado semejante hundimiento, cuyo proceso de desmoronamiento se aceleró con la crisis que arrancó en 2008. Un año antes, en 2007, había registradas 398 explotaciones mineras en la comunidad –al margen de las captaciones de aguas minerales y para balnearios– y en 2018 la cifra había bajado a 219, lo que supone una caída del 45%, según los datos de la Cámara Oficial de Minería de Galicia.

El descenso –en el mismo periodo– de la producción en toneladas fue más acusado, del 56%, pero al menos la bajada del volumen de negocio de los recursos comercializados en primera venta se amortiguó un poco, al caer un 36,4%.

"La crisis vinculada al sector de la construcción repercutió directamente en ciertos ámbitos de la minería, como pueden ser los áridos o la pizarra"

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Para la Xunta no hay dudas que tras esta pérdida de fuelle del sector minero está la recesión de la pasada década. “El descenso del número de explotaciones en Galicia en los últimos años está motivado, fundamentalmente, por la crisis económica de 2008. En este sentido, conviene recordar la crisis vinculada al sector de la construcción, que repercutió directamente en ciertos ámbitos de la minería, como pueden ser los áridos o la pizarra”, explica la Consellería de Economía, Empresa e Innovación.

La reducción del número de minas abiertas ha sido continua, de merma año tras año sin que en ningún ejercicio se produjera una recuperación ni un cambio de tendencia ni siquiera por mínima que fuera. Fuentes del sector aseguran que, sobre todo en el ámbito del granito, los propietarios intentaron reabrir sus explotaciones al mejorar las expectativas tras la crisis, pero que finalmente se vieron forzados a desistir debido a los exigentes requisitos que exigen las distintas administraciones para retomar la actividad, así como a la carga burocrática, el largo proceso y los numerosos permisos que se necesitan.

HUGO BARREIRO | Pinche en en la imagen para ampliar

La producción, sin embargo, ha seguido un camino un poco distinto. De los 30,9 millones de toneladas registrados en 2008 se pasó a los 13,5 en 2018 (un 56% menos), pero la evolución no ha sido lineal. Así, el volumen de recursos comercializados fue cayendo hasta el año 2013, cuando marcó el mínimo de producción de la serie, con 11,5 millones de toneladas, consecuencia directa de la crisis económica y del frenazo que sufrió el sector de la construcción. A partir de ese año se asiste a una ligera recuperación, aunque con un funcionamiento de dientes de sierra. Subió en 2014, también lo hizo al siguiente, para luego caer en 2016 y volver a relanzarse en los ejercicios siguientes. Un comportamiento directamente vinculado con la demanda de áridos y granitos.

En cuanto al volumen de negocio que mueve la minería, su caída ha sido también sustancial. En 2008 movía 376,5 millones de euros, según los datos la Cámara Oficial, pero en 2018 la cifra había bajado un 36,4%, hasta los 239,3 millones, aunque en estos valores no se incluye el valor añadido de los procesos industriales y de segunda venta.

“La Xunta seguirá defendiendo el aprovechamiento racional y eficiente de los recursos naturales, siempre que se sea compatible con la protección del medio ambiente y con el desarrollo del medio rural. Esta es la mejor manera de consolidar un modelo de minería sostenible y respetuoso, capaz de crear más valor y empleos en la comunidad gallega”, sostiene la Consellería de Economía, que insiste en que a todos los proyectos se les exigen las garantías urbanísticas, técnicas y ambientales que establece la legislación vigente.

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