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Ábalos dice que frente al Corredor Atlántico, en el Mediterráneo “no hay que inventar”

Los empresarios del Levante, en un nuevo ejercicio de presión y fortaleza, reclaman al ministro “que se ponga las pilas” para concluir en 2025 el tren de mercancías

José Luis Ábalos con Vicente Boluda, Ximo Puig o Juan Roig, entre otros, en el encuentro empresarial en Valencia. | // ROBER SOLSONA

El empresariado del Levante realizó ayer un nuevo ejercicio de fortaleza y presión para reivindicar la conclusión del Corredor Mediterráneo ferroviario. En un acto en Valencia, el movimiento #Quierocorredor reunió al sector empresarial de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Murcia y Andalucía y citó al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, al que urgió terminar las obras en 2025. Si bien no llegó a confirmar el plazo, sí dejó caer que lo aceptaba como un desafío para intentar cumplirlo. Esta apuesta por el Mediterráneo, dijo el ministro, se basa en que ya hay una “realidad” –riqueza económica, producción industrial y agraria...– a la que se debe dar salida mediante el transporte ferroviario. “Aquí ya está la base, no hay que inventar”, comentó en comparación con la situación del Noroeste, también pendiente de su corredor de mercancías con Europa que apenas ha dado siquiera pasos más allá de su reconocimiento nominal.

Y es el que acto organizado en Valencia tuvo como maestro de ceremonias al montañero y presentador Jesús Calleja, que apretó al ministro para intentar arrancarle el compromiso firme, como así demandan los empresarios del Levante, de que el Corredor Mediterráneo se termine en 2025. Pero como el presentador es de León, también le inquirió por la situación del Corredor Atlántico, al que pertenece el Noroeste, si bien para que esa conexión sea efectiva, primero se tiene que modernizar toda la línea ferroviaria interna y afrontar la conexión con los puertos.

“Muchas veces se reivindica para otros corredores y me he comprometido a impulsar ambos corredores, pero aquí hay una base que no hay que construir y se trata de dar cauce a lo que ya se produce con niveles de eficiencia, que en otros casos habría que inventar”, dijo esto último en alusión al Corredor Atlántico.

La presión ejercida sobre Ábalos le llegó de todas partes. El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, no se anduvo por las ramas y pidió al Gobierno que “se ponga las pilas” para acelerar el Corredor Mediterráneo. Boluda también defendió que la infraestructura ferroviaria debe aprovechar los fondos europeos “que va a haber en cierta abundancia por la reactivación que se busca desde la Unión Europea”, para darle el impulso final.

El presidente de Mercadona, Juan Roig, recalcó que el Corredor Mediterráneo “debería estar ya” porque es “una animalada desde todos los puntos de vista no tener la España circular unida a la España radial”. Recordó también que los empresarios llevan años reivindicando esta infraestructura. “Cuándo tendría que estar hecho, ayer, y ahí estamos”, reprochó.

Ábalos quiso poner en valor que si se aprueban los presupuestos del Estado, el Corredor Mediterráneo recibirá 1.982 millones de euros de inversión (cifra que se obtiene de sumar los presupuestos de Adif en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía).

En el chequero semestral del proyecto que hace #Quierocorredor, el balance es que sigue su curso con “avances lentos” y algunos “hitos” importantes en el último año.

Por otra parte, el Eixo Atlántico y el Consello Económico e Social de Galicia presentaron un plan para el Corredor Atlántico con actuaciones previstas por valor de 2.358 millones de euros, con el objetivo de que la comunidad deje de ser “un gigante dormido”.

En Galicia, sin patronal ni proyectos ni fondos

Mientras en la vertiente mediterránea las patronales de Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña actúan como una sola voz, con los objetivos muy claros y compartidos y haciendo demostraciones de fuerza periódicamente, indistintamente del inquilino de Moncloa, en el Noroeste la situación es bien distinta, singularmente en la comunidad gallega. De hecho, la Confederación de Empresarios de Galicia lleva tres años descabezada, sin presidente, tras la dimisión de Antón Arias. No obstante, la crisis viene de bastante antes por el enfrentamiento norte-sur, por lo que conseguir pronunciamientos unísonos en Galicia sobre cualquier materia no es tarea fácil. La patronal de Pontevedra se significó desde el principio en su apuesta por la inclusión del Noroeste en el Corredor Atlántico, participando en todos los actos de promoción y defensa de esta infraestructura. Sin embargo, cuando por fin se aprobó la incorporación de Galicia –junto con Asturias– en el Corredor Atlántico, a los pocos meses las patronales de A Coruña y Lugo se descolgaron reclamando un cambio de trazado, alegando que el norte de Galicia salía perjudicado porque los trenes, para salir de la comunidad, tenían que pasar por Vigo. Como lastre del desarrollo del Corredor Atlántico, cuyos fondos europeos para financiarse estarán disponibles en 2021, figura también la falta de los proyectos concretos en qué consistirá la modernización de la obsoleta línea ferroviaria y con los que se competirá por el dinero en Bruselas. El Gobierno central no los ha presentado y las comunidades de Galicia, Asturias y Castilla y León aún acaban de encargar la elaboración de la estrategia en la que, precisamente, se definirán estas actuaciones. Por tanto, de momento tampoco hay fondos.

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