Una distracción al volante de un camión o un autobús suele tener un desenlace fatal. La dimensión de este tipo de vehículos, que están implicados en uno de cada cuatro accidentes ocurridos en la red viaria gallega, acarrea un plus de riesgo que a su vez exige a estos conductores una mayor concienciación sobre los peligros que supone circular por encima de la velocidad permitida, hacerlo tras haber consumido alcohol y/o drogas, contestar a una llamada o leer un mensaje de texto o sobrepasar las horas de conducción estipuladas. Para tratar de frenar la siniestralidad en el transporte profesional la DGT puso en marcha una campaña especial de vigilancia que en Galicia se saldó con 176 conductores de camiones y 5 de autobuses sancionados en tan solo una semana en Galicia. Aunque la cifra de vehículos controlados fue de poco más de 700 –668 camiones y 35 autobuses– frente a los más de 8.300 vigilados durante el dispositivo desplegado hace un año, la tasa infractora ha aumentado, según datos facilitados por la Jefatura de Tráfico de A Coruña, desde donde se coordinan los centros territoriales de toda Galicia.

Un total de 176 camioneros continuaron su viaje con un expediente sancionador por exceso de horas al volante, deficiencias técnicas del vehículo, documentación incompleta o manipulación de los tacógrafos, entre otros. Esto se traduce en un índice de infracciones en el colectivo de transportistas en la comunidad del 26,3% frente al 22% registrado durante el operativo de marzo de 2019.

En el caso de los controles a autobuses dentro de la campaña desarrollada del 12 al 18 de octubre, en Galicia se interpusieron cinco denuncias entre los 35 vehículos que fueron sometidos a vigilancia. La tasa de infracciones en este colectivo por el contrario ha disminuido, al pasar del 33% alcanzado en el operativo del año pasado al 14,3% de este mes.

Este balance deja a Galicia entre las comunidades marcadas en rojo en el mapa del transporte profesional de la DGT: con una tasa infractora del 25,7%, casi cinco puntos por encima de la media nacional (21,1%). Pese a que la comunidad sumó el 5,7% de los camiones y vehículos controlados en España (un total de 12.175), concentra el 7,1% de todas las denuncias a conductores de camión y de autobús por no cumplir algunos de los preceptos de la normativa de tráfico (2.525).

El grueso de los expedientes sancionadores abiertos por la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia al colectivo transportista fue por exceso de conducción (un total de 44, lo que supone el 25%), seguido de las infracciones relacionadas con la documentación del vehículo (29). Casi con el mínimo número de sanciones (26) están las deficiencias detectadas en el camión (estado de los neumáticos, alumbrado o sistemas de seguridad, entre otros). Por mal estado o indicios de manipulación del tacógrafo se interpusieron 14 denuncias en la comunidad.

Por provincias, Ourense presenta la tasa infractora más elevada de la comunidad entre el colectivo transportista (29,4%), seguida de Pontevedra (28,7%). Tanto Lugo como A Coruña se quedan por debajo del índice de infracciones detectadas en el conjunto autonómico, con un 26,2% y un 21,15%, respectivamente.

En el conjunto del país, las denuncias por exceso de horas de conducción también han sido más numerosas. En concreto los agentes de tráfico tramitaron 981 denuncias por infracciones relativas a los tiempos de conducción (973 a camiones y 8 a buses) y 198 por cuestiones relacionadas con el tacógrafo (190 camiones y 8 autobuses). Un exceso en el tiempo de conducción puede generar fatiga y distracciones, aumentando el riesgo de sufrir o provocar un accidente.

Las denuncias por exceso de peso y mala disposición de la carga ascendieron a 352. Sobre la documentación relativa al vehículo y al conductor los agentes comprobaron que 505 conductores (468 camiones y 37 autobuses) presentaban irregularidades administrativas.