La Consellería de Cultura, Educación e Universidade reforzará en los próximos días los servicios de limpieza y de comedor en los centros educativos con recursos y personal, en concreto los de Secundaria y todos aquellos que dependan directamente de la administración autonómica.

Esta decisión se ha tomado tras las reiteradas críticas y demandas desde las administraciones municipales y de las propias direcciones de los centros, que denunciaron falta de medios y de personal para poder ejecutar las medidas necesarias y exigidas para cumplir con los protocolos sanitarios.

En el caso del comedor, se van a dotar de plazas tanto en aquellos de gestión directa como de indirecta y se elaborará un documento que permita abrir estos espacios a la incorporación de colaboradores y cuidadores, hasta ahora acotados a personas de grado directo vinculado a la comunidad educativa.

El conselleiro Román Rodríguez anunció ayer este refuerzo en el Parlamento gallego tras ser interpelado por los grupos de la oposición respecto a los problemas del inicio del curso y en relación a los protocolos sanitarios. En su intervención, Rodríguez reconoció "errores", pero insistió en el argumentario defendido en las últimas jornadas: la mayoría de los problemas que se han producido durante el inicio del curso se debieron al cambio de criterio del Gobierno central respecto a las medidas de seguridad, en particular al metro y medio de distancia entre alumnos en el aula.

"La situación es clarísima", indicó el conselleiro, quien acusó a los grupos de la oposición de no reconocer "nada" y a dedicarse a centrar sus críticas "en las consecuencias y no en las causas" de las dificultades registradas en los institutos para reorganizar los espacios y horarios debido a esas nuevas medidas.

En este sentido, advirtió a socialistas y nacionalistas que también tienen su "responsabilidad" en los problemas de adaptación de los centros, por su apoyo al Ejecutivo de Pedro Sánchez en el Congreso. De hecho, Rodríguez se mostró orgulloso de los pasos dados por la Xunta y del funcionamiento de las medidas, e incluso aseguró que el resto de territorios "copiaron" parte de las acciones implantadas por la Xunta, como el uso de mascarilla a partir de seis años o la ventilación de espacios.

Por su parte, Manuel Lourenzo, del BNG, contrapusi la actitud de una comunidad educativa "a la vanguardia en la lucha contra el Covid" frente una Xunta "que no estuvo a la altura", "más preocupada" por la "propaganda" que por escuchar a los sectores implicados en la educación.

Mientras, el socialista Luis Álvarez recordó que fueron los protocolos de la Xunta de julio y principios de agosto los que suscitaron las "protestas de todos los sectores", y que llevaron a diversos equipos directivos a presentar su dimisión. Por último, el diputado del PSdeG recordó que es el Gobierno gallego el que debe "favorecer ese diálogo" con la comunidad educativa.