Las Fuerzas Armadas vuelven a entrar de lleno en la lucha para frenar el avance de la pandemia en Galicia. El general de la Brilat, Luis Cortés Delgado, explicó esta mañana al delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, y a la subdelegada en Pontevedra, Maica Larriba, como va a ser el dispositivo de rastreo que van a efectuar en la comunidad autónoma miembros de la Brigada Galicia VII y de la Armada.

En total, según la delegación del Gobierno, un total de 180 rastreadores realizarán estas labores de búsqueda de contactos de personas con resultado positivo por Covid-19 en Galicia. Un dispositivo que se pone en marcha a petición de la Xunta de Galicia y en función de los objetivos y necesidades que han sido trasladados por la propia comunidad autónoma. Pero el dispositivo militar será mayor. Sumando los efectivos que van a realizar labores de coordinación y mando, el número total de militares que realizará labores de rastreo en Galicia será de 205 (135 de la Brilat y 205 de la Armada).

Trabajarán de manera coordinada con el Sergas, mientras la Xunta lo demande, desde la Unidad de Vigilancia Epidemiológica establecida en la base General Morillo de Figueirido. Son tres turnos, con 40 militares cada uno. Dos de ellos trabajando en horario ininterrumpido de 9 a 22 horas de lunes a domingo y un tercer turno de descanso. Esto permitirá mantener la actividad de rastreo los siete días a la semana.

El objetivo es centrarse en colectivos específicos, grandes empresas y brotes virulentos. Ahora mismo, los militares se encuentran terminando su fase de formación y se prevé que puedan comenzar la actividad el lunes si el Sergas les proporciona los primeros datos para realizar el rastreo. La Xunta irá facilitando la información y datos de los contactos de positivos que deben rastrear.

La Brilat no solo se ocupará del rastreo en Galicia. También asume el mando del rastreo en Asturias, donde también tiene base en Siero. Allí ya están trabajando en estas labores de búsqueda de contactos de positivos desde hace una semana y actualmente su ritmo es de unos 100 contactos al día con un equipo de tan solo 20 militares por turno, es decir, la mitad que aquí. Es por ello que se cree que la capacidad de los equipos que se van a poner en marcha en Galicia de contactos diarios por parte de los rastreadores sea mucho más elevado. En Castilla y León aportan también personal a un operativo que dirige la División San Marcial, con sede en Burgos. En total, en las tres comunidades, la Brigada Galicia VII aporta un total de 280 militares.

El general Luis Cortés Delgado, señala que el dispositivo, bautizado como "Operación Baluarte" se puede ampliar si así lo requiere la Comunidad Autónoma en función de la evolución de la pandemia.